Monterrey.- El presidente Felipe Calderón destacó la importancia de que la lucha por la seguridad en el país siga adelante y que en próximas administraciones, "quien quiera que esté a cargo de ellas", también haya el compromiso para continuar con ese esfuerzo que es por el bien de los mexicanos.

La lucha por la seguridad de los mexicanos es un tema fundamental en que las decisiones que se tomen definirán el curso de la historia del país", expresó el mandatario al inaugurar la XXVII Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia.

Subrayó que entre los "males endémicos" de México se encuentran precisamente la impunidad y la corrupción, los cuales deben ser repudiados enérgica y unánimemente por la sociedad, "porque nadie puede estar por encima de la ley".

"La ley debe aplicarse con todo rigor, sin distingos, caiga quien caiga, sin importar condición o posición social, política, o jerárquica", enfatizó, y dijo que está convencido de que sólo perseverando en el esfuerzo de los mexicanos se logrará derrotar la impunidad y la corrupción, así como recuperar la paz y la seguridad para todos.

Dejó en claro que en lo personal tiene el compromiso de luchar por estos ideales no sólo hasta el último día y la última hora de su mandato, "sino hasta el ultimo día de mi vida".

Acompañado por la titular de la Procuraduría General de la República, Marisela Morales, el mandatario indicó que antes que cualquier otra tarea de gobierno, la seguridad y la justicia son la primera de todas las tareas del gobernante.

Recordó que cuando se rinde protesta se obligan a guardar y hacer guardar la Constitución, y la ley, y cuando no se cumple "es cuando vienen los problemas, el deterioro mayor de las instituciones y, tarde o temprano, el deterioro de la vida social de una comunidad".

Planteó que por los casos de servidores públicos que traicionan la confianza ciudadana, o quienes por omisión, temor o currupción, hayan faltado a ese deber, es por lo que vemos algunas regiones del país sufriendo una espiral de inseguridad, incertidumbre, corrupción e impunidad.

Mencionó que de no haberse iniciado esta lucha, hoy la debilidad estructural del Estado, de sus Poderes y de sus instituciones sería tal "que quizá no se contaría en este momento con la fortaleza suficiente para luchar por la consolidación del imperio de la ley".

De no haber actuado a tiempo contra la criminalidad, quizá hoy mismo, ya no digamos en seis meses o un año, hubiera sido demasiado tarde para el Estado mexicano enfrentar el poderío que han desarrollado las bandas criminales.

Señaló que por eso en el gobierno federal y en muchos estados de la República, hemos iniciado un esfuerzo con toda determinación, "porque ofrecer seguridad a los ciudadanos y consolidar el Estado de derecho es tarea fundamental de cualquier gobernante".

"Me atrevo a decir que antes de cualquier otra tarea de gobierno, la seguridad y la justicia son la primera de todas las tareas del gobernante", remató.

MIF