Uno de los primeros lugares en donde los altos niveles de feminicidios atrajeron la atención del país fue Ciudad Juárez, Chihuahua. Cientos de fosas clandestinas que fueron encontradas en zonas desérticas desde los 90 anunciaban, en principio, una crisis de violencia contra las mujeres, focalizada en la ciudad fronteriza y que, hoy en día, se ha esparcido a otras latitudes del territorio nacional.

Académicos que fueron pioneros en analizar el fenómeno delictivo relataron a El Economista que, al analizar las causas de los asesinatos cometidos contra mujeres en Juárez, y que sirven para explicar lo que sucede en otras partes del país, se encontró que la precariedad económica era una factor recurrente entre las víctimas. Sin embargo, tras estallar la guerra contra las drogas, a finales del 2006, la violencia se esparció a otros sectores sociales.

“Empiezo con el homicidio sexual sistémico, que tenía que ver con jovencitas que eran menores de 17 años que habían sido desaparecidas, que habían sido torturadas, mutiladas y sus cuerpos abandonados en áreas desérticas o en los lotes baldíos de la ciudad (...) empiezo en 1998; en el 2004 es el feminicidio sexual sistémico”, comentó Julia Monárrez Fragoso, investigadora del departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte en Ciudad Juárez.

La autora de diversos libros sobre la violencia de género define el feminicidio sexual sistémico en sus estudios como “el asesinato de una niña o mujer cometido por un hombre, donde se encuentran todos los elementos de la relación inequitativa entre los sexos: la superioridad genérica del hombre frente a la subordinación genérica de la mujer, la misoginia, el control y el sexismo”.

Entrevistada por El Economista, Monárrez precisó que las víctimas, en un inicio, compartían ocupaciones como ser obreras, empleadas en bares y tiendas comerciales, o estudiantes. No obstante, tras la declaración de la guerra contra el narcotráfico, a finales del 2006, la violencia se extendió.

“El feminicidio sexual sistémico se exacerba cuando llega la versión local de lo que fue la guerra contra las drogas, a partir del 2006 y que nos llega (a Ciudad Juárez) en el 2008. Ahí las mujeres seguían desapareciendo, las mujeres jóvenes, pero ya sus cuerpos no los encontramos como antes”, dijo la especialista.

Otro factor que se observó, relató, es que la edad de las víctimas aumentó, además de que las formas en las que las mujeres eran ultimadas se volvieron cada vez más violentas.

“Uno de los (actos violentos) más predominantes eran los golpes y después era la violencia sexual; eran también las armas punzocortantes y la forma en la que utilizan los hombres las manos y las piernas para ultimar a las mujeres. Pero a partir del 2011, la mayoría de las mujeres asesinadas era por arma de fuego”.

La experta acotó que también el número de hombres implicados en los asesinatos creció.

“Ya no era uno, sino eran varios. Hay una descripción del hecho por parte de la narrativa periodística en la que se dice que bajó un comando armado o bajan tres sujetos de una camioneta o bajaron el cuerpo entre varios hombres (...) Hay que recordar que vinieron los operativos, uno no puede desestimar la presencia militar, o sea los agentes estatales militarizados y los no estatales, entonces es una estrategia fallida en la que obviamente las grandes perdedoras son las mujeres, porque exponencialmente el número de casos de ellas se incrementa mucho más que el de los hombres”, enfatizó.

Por su parte, el doctor Luis Ernesto Cervera Gómez, investigador del Colegio de Chihuahua, experto en análisis espacial y quien junto con la doctora Monárrez realizó un estudio para identificar las zonas de mayor riesgo para las mujeres en Ciudad Juárez, así como las causas, expuso:

“(Encontramos) causas explicativas que son estructurales de déficit de infraestructura y equipamiento en la ciudad y que tienen que ver con algunas cuestiones socioeconómicas como el nivel educativo de la mujer, el acceso a equipamiento y servicios y las zonas más vulnerables en ese tiempo”, refirió.

El especialista indicó que si bien el fenómeno del feminicidio no comenzó en Ciudad Juárez, sí fue donde se dieron los primeros pasos para su análisis.

“Las fiscalías sí manejaban fichas técnicas de homicidios, pero el feminicidio ni siquiera estaba bien tipificado”.

Cervera indicó que, tras el análisis de georreferenciación del feminicidio y sus causas en Ciudad Juárez, realizado en el 2005, no hubo interés por parte de las autoridades para que se aplicara en otras zonas del país para generar medidas preventivas.

“Un hallazgo muy importante, por ejemplo, es que cuando suben los homicidios dolosos suben todos los niveles de violencia y pasó con el feminicidio. También se explica que en el periodo 2008-2012, que fue exagerado, estoy hablando de más de 3,300 homicidios dolosos (en Juárez) en ese periodo del crimen organizado, ahí se dispararon los niveles de feminicidios, pasaron de un promedio que tenía de 30 por año hasta 187 por año”, concluyó.

De nuevo en Ecatepec

Hallan a dos mujeres asesinadas

En Ecatepec, Estado de México, uno de los municipios con mayor percepción de inseguridad y emblemático por feminicidios, fueron encontrados los cuerpos de dos mujeres y el de un hombre, en calles de la colonia Ciudad Azteca.

“No podemos aún establecer con precisión un primer móvil (...) Tendremos que esperar también a la identificación (de los cuerpos)”, dijo el fiscal general de Justicia del Edomex, Alejandro Gómez Sánchez.

Las víctimas, que tenían entre 30 y 35 años de edad, fueron localizadas en la calle Playa Chachalacas de Ciudad Azteca; se ubicaron con el torso desnudo y presentaban disparos de arma de fuego.

Es la segunda ocasión, en menos de dos días, que se encuentran cuerpos de mujeres. El pasado lunes fueron hallados los cuerpos de dos mujeres en la calle Jacarandas, colonia Granjas Ecatepec. (Con información de Jorge Monroy)

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