Para la investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Claudia Santizo Rodall, en la aplicación de la reforma educativa se debe poner especial atención en organizar a los padres de familia en una comunidad escolar, como parte de un órgano representante que coadyuve al desarrollo de proyectos.

Y es que de acuerdo con el Índice de Desempeño Educativo Incluyente de Mexicanos Primero, las entidades que presentan mayores porcentajes de escuelas con consejo de participación son Baja California, Coahuila, Guanajuato, Hidalgo, Estado de México, Puebla, Quintana Roo y Tabasco. Desde el punto de vista de la académica de la UAM, dar capacidad de decisión a padres de familia y hacerlos partícipes representa un aprendizaje transformador en el colectivo escolar y autoridades del sector.

Según las estadísticas, que exhibió la semana pasada Mexicanos Primero, la participación efectiva de los padres de familia y de la sociedad todavía está muy lejos de ser efectiva o no se ha constituido en mecanismos que puedan ser monitoreados con suficiente confiabilidad.

Santizo Rodall recordó que en junio del 2010, la Secretaría de Educación Pública marcó los lineamientos para poner en marcha a los Consejos Escolares de Participación Social y si se aplica correctamente la experiencia, abrirá el camino para extender cambios en el sistema educativo.

En su opinión, las nuevas prácticas de gestión deberán considerar la división de tareas entre los maestros y los padres de familia, con base en el principio de que las clases se complementan en el hogar.

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