Al conmemorar dos años de haber ganado las elecciones, el presidente Andrés Manuel López Obrador enlistó parte de sus acciones y lo que consideró son sus logros durante este periodo.

Desde Palacio Nacional, frente a integrantes del gabinete legal y ampliado y acompañado de su esposa, el mandatario presentó un informe de lo que calificó como un “triunfo histórico, democrático del pueblo de México”.

López Obrador sostuvo que para el 1 de diciembre de este año estarán ya establecidas las bases de la nueva forma de hacer política ya que, consideró, se habrán aprobado las principales reformas impulsadas por su administración, además de quedar asentadas en la “conciencia ciudadana las ideas de justicia, honestidad, austeridad, bienestar y democracia”.

Asimismo, el Ejecutivo aseveró que es necesario erradicar el fraude electoral con el objetivo de que los principios democráticos sean inamovibles.

“Por eso he dicho que, en las próximas elecciones, sin dejar de respetar las decisiones de los órganos electorales autónomos como el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, vamos a estar todos atentos para que las elecciones sean verdaderamente libres y limpias”, insistió.

Y reiteró que denunciará sin titubeos cualquier intento de fraude electoral.

López Obrador consideró que nunca antes se había insultado tanto a un mandatario; no obstante, dijo que su respuesta ha sido la tolerancia y la no censura.

Mientras que, al detallar lo que incluyó como logros de gobierno, aseveró que nunca se ha reprimido al pueblo ni permitido masacres, al tiempo que afirmó que “se eliminó la tortura y otras violaciones a los derechos humanos, que eran prácticas habituales en otros gobiernos”.

Resaltó que se ha dado una atención prioritaria a casos como el incendio de la Guardería ABC y el de Ayotzinapa.

Destacó la extinción del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, y del Estado Mayor Presidencial.

También mencionó el trabajo en contra de la corrupción, la reducción de 95% del robo de combustible y la defraudación fiscal.

Sobre la llamada austeridad republicana, expresó que su gobierno opera con un presupuesto 70% menor en comparación con el sexenio pasado, además de que se han generado ahorros de hasta 270,000 millones de pesos en compras y contratos de obras y servicios.

El Ejecutivo federal destacó que se han construido 17,974 viviendas para familias pobres, que hay obras de mejoramiento urbano y que se crearon 100 universidades públicas y el Complejo Artístico y Cultural Los Pinos.

En salud, dijo López Obrador, se han terminado 32 hospitales y se han contratado a 46,954 trabajadores de la Salud.

En materia de seguridad, sostuvo que su gobierno busca dar paz y tranquilidad a México, y defendió que la política en el rubro empieza a dar resultados.

“Durante el tiempo que llevamos en el gobierno hemos podido mantener sin aumentos sensibles el delito de homicidio y hemos roto la tendencia histórica de su crecimiento”. Ahora hay más heridos y detenidos que muertos, aseveró.

“A diferencia de otros tiempos, en los enfrentamientos entre elementos del orden y las bandas de la delincuencia son más los heridos y detenidos que los muertos; es decir, se acabó el ‘remátalos’, el ‘mátalos en caliente’ y la orden de ‘que ustedes hagan su trabajo y nosotros nos encargamos de los derechos humanos’”, expresó el Ejecutivo federal durante su discurso a la nación en Palacio Nacional.

Dicen consultores

Los factores externos pegan en su imagen

El presidente Andrés Manuel López Obrador llega desgastado y en un muy mal momento al segundo año de haber ganado los comicios presidenciales, con retos en temas como la economía, la salud y la inseguridad, consideraron consultores electorales.

Ignacio Camacho, de Integralia Consultores, consideró que el Ejecutivo tienen una especie de “capa protectora”, que es la creencia en su honestidad y la relación emocional que tiene con la población, que ha generado una base de seguidores fieles.

Lo cual, añadió, permite que mientras su gobierno es muy mal evaluado, él tenga una aprobación relativamente buena; sin embargo, destacó que ésta es difícil que suba a sus niveles más altos, a menos que se implementen medidas espectaculares dentro del gobierno.

El analista manifestó que, ante la percepción de la población de una amenaza externa -como la pandemia de coronavirus o en su momento el robo de combustible-, su aprobación podría repuntar o estabilizarse debido a que la ciudadanía normalmente se une con su líder para enfrentar los retos.

Aunque, indicó, lo más probable es que baje su popularidad de forma lenta. “No hay que subestimar al presidente porque ha demostrado una y otra vez su capacidad de comunicación y su facilidad para desviar la agenda. Pero sí pareciera que la realidad está teniendo un peso demasiado importante”, expresó.

Heidi Osuna, directora de Enkoll, coincidió en que la baja en las cifras de aprobación del presidente se debe al desgaste que produce el hecho de gobernar y estar expuesto todos los días.

En tanto que la pandemia también afectó su percepción, ya que mientras la inseguridad era uno de los temas que más afectaba su aprobación, ahora se centra en la economía y falta de empleo.

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