Mientras que en el 2012 la violencia provocada por el narcotráfico y crimen organizado en el país permanecerá en los mismos niveles, el cártel de Los Zetas (reconocido como el más violento) es la agrupación criminal que más creció en el 2011, informó la consultoría en geopolítica Stratfor.

En el reporte anual sobre cárteles mexicanos, este organismo afirma que el gobierno no puede poner fin al tráfico de drogas y enfatiza que la única vía para que la administración del presidente Felipe Calderón reduzca los niveles de violencia es que haya un grupo dominante en todo el país, algo que no parece ser plausible en el corto plazo o que una especie de tregua se alcance entre los grupos hegemónicos, Los Zetas y la Federación de Sinaloa.

Pese a la ofensiva del gobierno federal para desmantelar a Los Zetas, esta célula criminal ha ganado el control de la mayor parte del país, muy por encima de sus rivales del Cártel de Sinaloa.

Respecto de otros grupos como los Carrillo Fuentes y Arellano Félix, esta consultoría en geopolítica destaca que se han visto tan disminuidos que actualmente se desempeñan únicamente como filiales de Joaquín El Chapo Guzmán, sin ser capaces de recuperar sus antiguos territorios: Juárez y Tijuana.

De acuerdo con información obtenida por esta organización especialista en temas de seguridad, para finales de 2001 Los Zetas eclipsaron a la Federación de Sinaloa en términos de presencia geográfica.

Esto de acuerdo con un informe de la Oficina de Investigaciones Especiales en Crimen Organizado de la Fiscalía General estadounidense, el cual detalla que mientras el primer grupo ganó terreno y ya opera en 17 entidades federativas del país, el segundo ha perdido presencia, ya que de 23 estados en los que mandaba en el 2005, ahora está presente en 16.

Además, el cártel de Los Zetas se movieron a Zacatecas y Durango, antes controlado por la Federación de Sinaloa y pese a perder 17 líderes, continúan siendo la fuerza dominante en la Península de Yucatán.

El año pasado también se hizo evidente que la polarización entre los cárteles está en marcha. Grupos pequeños o los restos de ellos han sido absorbidos por la Federación de Sinaloa, que controlan la parte occidente de México y Los Zetas que se ocupan del este.

Por otro lado, el informe expone que ante el incremento de violencia en el norte de México, sumado al reforzamiento de seguridad en la frontera, ha hecho que el contrabando de narcóticos sea más difícil que nunca, lo que ha promovido que los cárteles comiencen a contemplar otros mercados como Europa y Australia.

No hay indicadores respecto de un cambio en la estrategia del gobierno federal para combatir al narco, pese a que es último año de la actual administración y los niveles de violencia no son políticamente correctos ni para el mandatario Felipe Calderón ni para el PAN rumbo a las elecciones en las que se elegirá al nuevo Presidente de la República.

ana.langner@eleconomista.mx