El presidente Felipe Calderón Hinojosa confió en que el envío de 1,200 integrantes de la Guardia Nacional de Estados Unidos a la frontera sirva para detener el flujo ilegal de armas y el lavado de dinero a México.

' Ojalá esto sea un signo de cumplimiento del compromiso del gobierno norteamericano de detener el flujo ilegal de armas a México, de detener el tráfico de lavado de dinero a México y de frenar la impunidad con la que operan desde el lado americano algunos de los criminales más peligrosos que actúan y que agreden del lado mexicano', dijo.

En una rueda de prensa con el primer ministro Stephen Harper, el mandatario mexicano recordó el compromiso del gobierno norteamericano de poner de su parte para hacer cumplir la ley del lado estadounidense y no utilizar a la Guardia Nacional con fines de migración 'y menos' abuso respecto de los migrantes.

Al responder a una pregunta sobre el tema, Calderón Hinojos recordó que el gobierno mexicano fue muy exigente de que Estados Unidos hiciera su parte para resguardar la ley en su territorio.

Legisladores piden evitar acciones antiinmigrantes

Legisladores estadunidenses pidieron al gobierno del presidente Barack Obama que la Guardia Nacional enviada a la frontera sur se coordine con México, se abstenga de realizar operaciones policiales o acciones anti-inmigrantes.

Ante funcionarios de los departamentos de Estado y Seguridad Interna, coincidieron en que es necesario acelerar la liberación de los fondos aprobados para México bajo la Iniciativa Mérida, ya que sólo una porción menor ha sido entregada en los últimos tres años.

Su petición fue secundada por el presidente del subcomité Fronterizo de la Cámara, Henry Cuéllar, quien sumó su apoyo al despliegue de la Guardia Nacional en la frontera.

Engel pidió que los 1,200 soldados de la Guardia Nacional enviados a la frontera no ejecuten acciones policiales y que se aplique un mecanismo de coordinación con México para las actividades de los militares a fin de que su operación sea transparente.

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