Treinta y ocho especialistas de 29 instituciones nacionales e internacionales consideraron que el gobierno de México debe contar y presentar un Plan Nacional de Vacunación contra Covid-19 que identifique plenamente las vacunas que se aplicarán; a quienes participaran en la inmunización; y plan operativo que impida que se pierdan o se roben la dosis, entre otros rubros. 

Durante la presentación, a través de videoconferencia, del documento “Reflexiones sobre la respuesta de México ante la pandemia de Covid-19 y sugerencias para enfrentar los próximos retos”, organizado por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la UNAM, Tonatiuh Barrientos Gutiérrez, director general adjunto del Centro de Investigación en Salud Poblacional del Instituto Nacional de Salud Pública, explicó las características que proponen para la inmunización en nuestro país.

“La primera recomendación que se emitió fue sobre la absoluta necesidad de que nuestro país cuente con un Plan Nacional de Vacunación que sea un documento muy extenso, y que describa de manera muy precisa todos los pasos, todas las decisiones que se tomarán en México para asegurar la distribución de vacunas”, refirió.

Refirió que dicho documento debe estar basado en las recomendaciones del Grupo Técnico Asesor de Vacunas que considere la equidad; priorice los grupos de alto riesgo de hospitalización y muerte; las áreas densamente pobladas donde haya mayor letalidad; donde haya alto uso del transporte público y donde se haya elevado la incidencia de la pandemia.

“Es muy importante que este documento sea muy preciso y cuente con la lista de acciones para implementar el Plan Nacional de Vacunación, que incluya las responsables, las actividades y las fechas en que las actividades se tienen que llevar a cabo”, dijo.

Planteó que también debe describir la actividad del país para tener acceso a las vacunas, tanto considerando la posibilidad de compra, como desarrollar la posibilidad del desarrollo científico nacional para proveer a nuestro país de las vacunas.

“Este documento tiene que tener un análisis cuidadoso del número de dosis necesarias en función de las características específicas de las vacunas y de las poblaciones a las que están vacunas deben llevar y para las cuales están recomendadas”, mencionó.

Planteó necesario que el documento establezca una priorización de la población para el momento de vacunarse, y explicar el plan regulatorio para la importación de las vacunas y su uso de emergencia.

También que contemple los preceptos legales y éticos del uso de vacunas, “con un perfil de seguridad que a largo plazo es aún desconocido”.

Asimismo, contar un plan de comunicación para el personal de salud como para el público en general.

“También debe tener un plan operativo para administrar la vacuna, donde se consideren todos los aspectos que son críticos y fundamentales para asegurar que lleguen a las personas; la seguridad desde el punto de vista que no se pierdan, no se roben. Asegurar la cadena de frío, pensando que muchas de estas vacunas tienen requerimientos muy complejos desde el punto de vista logístico”, refirió. Dijo que también es necesario auditar previamente la capacidad de logística que tiene el gobierno para el transporte y almacenamiento, y asegurar la capacitación del personal.

Apuntó también considerar la logística y atención para los casos de reacciones adversas a la vacuna que se presente en la población abierta.  

“Se recomienda que se inicie una campaña de vacunación extensiva, profunda, bien dirigida hacia las poblaciones blanco, que ayude a evitar la incertidumbre. Es fundamental que los espacios de comunicación hacia la población se lleven a cabo de manera certera y clara. Es un esfuerzo que tiene que tiene que involucrar a los gobiernos federal, estatal y municipal, y a la sociedad civil”, estableció.

Mencionó que la campaña de información debe centrarse en los beneficios de las vacunas para que la proporción de la población que acepte la vacuna sea muy alta. Abundó que dicha campaña debe también explicar perfectamente a la población los tiempos de vacunación por edad o grupos, y resaltar la solicitud para que se respete.

“Se recomendó aprovechar la oportunidad para resolver las insuficiencias del programa de salud universal ante la evidencia contundente de que ha habido una disminución de cobertura de todas las vacunas que son no covid”, alertó.

Finalmente, hizo un llamado a que las vacunas sean aplicadas con base en la investigación científica.

jorge.monroy@eleconomista.mx