Organizaciones de la sociedad civil hicieron un llamado al gobierno de la República y a las Fuerzas Armadas para que resguarden la integridad de los defensores de derechos humanos (DH) en el país, en el marco de amenazas directas recibidas a Raymundo Ramos, defensor de derechos fundamentales en Tamaulipas y al equipo que labora con él.

“Exigimos al presidente Enrique Peña Nieto a que garantice la vida, la integridad y la seguridad personal de Raymundo Ramos Vázquez, de su familia, así como de los integrantes del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo para lo cual la Secretaría de Marina y Armada de México debe expresar públicamente que reconoce el trabajo de defensa de los derechos humanos”, indicó Alfredo Lecona, representante del colectivo Seguridad Sin Guerra.

Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo dijo, en conferencia de prensa, que ha sido atacado desde hace un par de años a través de portales de Internet; no obstante, las amenazas alcanzaron un nuevo nivel el pasado 18 de junio cuando se publicaron fotos de su hija y esposa relacionándolas con grupos criminales de la región norte del país.

“Se han publicado amenazas directas y calumnias, fomentando campañas de odio o tratando de relacionarme con diferentes grupos del crimen organizado para que sean estos últimos quienes traten de ajusticiarme y así los autores de las amenazas queden libres de culpa”, dijo.

Asimismo, el defensor de derechos humanos denunció, acompañado de la representante de Amnistía Internacional en México, Tania Reneaum, y el representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jan Jarab, que las desapariciones en Tamaulipas entre enero y mayo de esta año alcanzaron los 51 casos, además de que indicó que hay una cantidad indefinida de desplazados en el estado debido a la violencia que se registra.

Por su parte, Jan Jarab expresó que las campañas de desprestigio son comunes al tiempo que dijo que las autoridades deben de poner atención en estos casos, ya que pueden afectar la integridad de los defensores.