El paquete de reformas constitucionales y secundarias al sistema político electoral mexicano que se discute en las Cámaras de Senadores y de Diputados desde el arranque de la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, y que continuará en el 2020, incluye cuatro temas: modificaciones a la estructura y funcionamiento del Instituto Nacional Electoral; financiamiento a partidos políticos; representación política y segunda vuelta electoral, y gobierno de coalición.

“En realidad, estos debates demandan un estudio más exhaustivo a la luz de las otras medidas que se promuevan en la reforma político-electoral, reflexionando cuidadosamente sobre sus implicaciones en términos de operatividad y equidad en la contienda”, resume un análisis del Instituto Belisario Domínguez de la Cámara de Senadores.

La convergencia entre las distintas fuerzas políticas representadas en ambas cámaras legislativas en varios de los temas en estudio, enfatiza, “parece no ser suficiente para que logren concretarse estos cambios”.

De acuerdo con el estudio, después de la experiencia obtenida en el proceso electoral federal 2017-2018, se incrementó el interés por discutir activamente sobre “distintas posturas acerca de las reformas que demanda el marco institucional electoral vigente, dado el contexto que atraviesa el país y la necesidad de fortalecer el vínculo entre gobernantes y gobernados”.

Con respecto al tema del financiamiento a los partidos, explica que ha sido un elemento recurrente en las iniciativas presentadas en la actual legislatura, que convergen en la necesidad de reducir el financiamiento público y modificar los criterios para la distribución del mismo.

“Sin embargo, los criterios parecen ser arbitrarios para su determinación y, al parecer, no ha sido posible generar consenso para que esto ocurra, lo cual puede generar el riesgo de que este tema quede en un plano discursivo”, alertó el Instituto Belisario Domínguez.

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