Con 24 años de edad, Pablo Piceno, estudiante de Literatura y Filosofía en la Ibero de Puebla comenzó una investigación desde principios del 2014 de aquello que Rossana Reguillo denomina la "narcomáquina" con el cuerpo de sus víctimas; hoy alza la voz por los 43 estudiantes normalistas desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre y que hoy cumplen cuatro meses lejos de su hogar.

Piceno, a pesar de haber nacido en Alemania, al enterarse de la desaparición de los estudiantes en Iguala, Guerrero, se sintió profundamente desgarrado .

El joven estudiante conoció a los 19 años el Campo de Concentración en Bergen-Belsen, la experiencia, dice: me quedó grabada hasta el día de hoy, y pensé desde muy chico que si algún día la barbarie -aunque, como sabemos todos, con otros matices, incomparables en cuanto a su estructura- me tocara de cerca, haría lo que estuviera en mis manos para denunciarla, para oponerme a ella, con lo poco que puedo .

Él cumple con la parte que quizá le corresponda, Piceno asiste a las marchas y participa en lecturas públicas de poesía social (…) Con unas treinta cuartillas de un poema que denomina "Parusía de los muertos", emula la posición en que las víctimas de los narcotraficantes son masacradas y abandonadas en la vía pública.

Con su espíritu solidario, altruista, empático, y con Ayotzinapa en la cabeza, Pablo Piceno escribió la canción "Temblará la tierra , dedicado a ellos, a los desaparecidos.

La música, pienso, es fácil de entender, alcanza las masas, nos une mucho más pronto que un poema. Crea comunidad , consideró el joven.

Pablo Piceno, pide que el acontecimiento no se olvide, no se minimice, más aún: se utilice para escalar en cualquier esfera pública (…) El caso Iguala no puede ser visto como un caso aislado, falto de importancia, irrelevante. Hace falta levantar la voz y al menos ponernos de acuerdo en que ese hecho no se puede repetir bajo ninguna circunstancia , puntualizó.

mrc