Al aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal del 2020, los diputados federales ejercieron su facultad exclusiva sin disminuir un sólo peso al proyecto presupuestal de las tres instituciones que conforman el Poder Legislativo: Cámara de Senadores, Cámara de Diputados y Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Diferente suerte corrieron las tres instituciones del Poder Judicial: Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, así como el Tribunal Federal de Justicia Administrativa y otros seis organismos autónomos, cuyo gasto fue recortado por los legisladores.

El presupuesto del Poder Legislativo, en su totalidad, para el próximo año ascenderá a 13,540 millones 183,960 pesos; de dicho monto, 7,076 millones de pesos corresponderán a la Cámara Baja, mientras que al Senado se le asignaron 4,085 millones 778,000 pesos, y 2,378 millones 405,960 pesos a la ASF.

Respecto del gasto aprobado para el año en curso, el presupuesto asignado al poder Legislativo para el 2020 tuvo un incremento de 4.13%; el de la Cámara Baja será superior en 4.70%; el del Senado también aumentará 3.69%, y el de la ASF será mayor en 3.20%, todos en términos nominales.

Los diputados federales determinaron recortar 1,327 millones de pesos al proyecto presupuestal del Poder Judicial; el año entrante dispondrá, por tanto, de 67,305 millones 117,703 pesos.

A la SCJN le fue aplicado un recorte por 200 millones 591,752 pesos; el CJF tendrá 1,037 millones 561,503 pesos menos que lo que proyectó, y al Tribunal Electoral le recortaron también 89 millones 196,980 pesos; de ahí que sus presupuestos totales para el próximo año sumarán 4,821 millones 903,248 pesos, 59,834 millones 611,435 pesos y 2,648 millones 603,020 pesos, respectivamente.

El presupuesto solicitado por el Instituto Nacional Electoral (INE) sufrió un recorte por 1,071 millones 562,960 pesos a manos de los diputados federales; dispondrá de 16,660 millones 795,016 pesos para el año siguiente.

Al proyecto presupuestal del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales le quitaron 50 millones de pesos, por lo que quedó en 877 millones 435,005 pesos.

El gasto autorizado a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) será de 1,874 millones 207,802 pesos; el recorte que registró fue de 37 millones de pesos.

Opinan expertos

Entrevistado por El Economista, el director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, Héctor Villarreal, consideró que el recorte realizado a los organismos autónomos no fue planeado con un análisis profundo que lo justifique y fue por improvisación.

“Considero que una austeridad mal entendida sí nos puede salir muy cara; muchos de estos organismos crecieron sin ton ni son, pero también este tipo de recortes que estamos viendo son sin ton ni son. El presupuesto no necesariamente es malo, pero no se debió haber realizado así”.

Si bien detalló que a los ramos administrativos (instituciones de control directo del gobierno federal) ya se les habían disminuido sus recursos en los paquetes económicos de años anteriores, el especialista explicó que los organismos autónomos crecieron sin justificar gran cantidad de altos cargos, por lo que un recorte los obligará a rediseñar sus estructuras.

Por su parte, el catedrático de la UNAM, Fernando Martínez, reconoció el incremento de los recursos al Congreso de la Unión; sin embargo, aclaró que es necesario fundamentar el recorte a otras instituciones “que de primera vista no se justifican”.

“Lo que creo es que hay que tener mucho cuidado que no por aumentar el presupuesto de algunas instituciones del Poder Legislativo, se tenga que mermar el presupuesto de otras instituciones”, opinó. 

A su vez, el consultor político independiente, Fernando Dworak, dijo que si una institución no tiene los recursos necesarios para sus funciones, existe el riesgo de que se afecte su desempeño.

En el caso de los organismos autónomos tiendo a compartir los temores que existen sobre el afán de controlarlos a través del presupuesto y apostar por el debilitamiento de los mismos. Coincidido en que hubo excesos en los mandos (...) pero hacer un recorte indiscriminadamente genera un efecto adverso”, indicó.

Expuso la necesidad de implementar políticas de transparencia sobre los patrimonios de los legisladores y sobre el uso de recursos del mismo Poder Legislativo.