El director de Enlace Comunitario de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados, Artemio Arreola, informó que, durante los últimos dos meses, cuando se supo de la posibilidad de que el presidente, Andrés Manuel López Obrador viajara a Estados Unidos, trataron de agendar un encuentro con el mandatario en territorio estadounidense; sin embargo, se quedaron con la frustración de no poder lograrlo.

Es una frustración enorme que no nos han escuchado; no han querido oírnos; no se han sentado con nosotros; han descartado todas las reuniones en México, aquí no ha habido y no se espera que haya alguna con el liderazgo comunitario de acá”, indicó.

Dijo que, en estos momentos, esa es la frustración más grande, luego de que el viaje ya de por sí les preocupa, porque pueda ser utilizado electoralmente por el presidente estadounidense Donald Trump y que eso repercuta más fuertemente en la comunidad mexicana en esa nación.

Recalcó que debe quedar claro que no es que Trump quiera cambiar y ser bueno, porque el presidente López Obrador va a Washington. “No le interesamos; nos sigue denostando y atacando”, insistió.

En su opinión, lo relevante de este hecho es que va a utilizar esa visita y le va a hablar a su base conservadora racista republicana antinmigrante y xenofóbica, porque ahí es donde ha ido perdiendo números, sobre todo en estados republicanos donde los latinos no marcan la diferencia para conseguir un voto electoral.

Explicó que, en esa nación, de los 60 millones de habitantes latinos, 32 millones están en condiciones de votar.

En ese sentido destacó que la mitad de la población latina votante vive en estados tradicionalmente demócratas, donde no le interesa ganar a Trump y ni siquiera trata de ganar el voto, porque ya sabe que lo tiene perdido.

“Él está buscando votos electorales en estados donde nosotros no marcamos la diferencia. Quiere asegurar toda la base republicana, principalmente la ubicada en medio del territorio estadounidense”.

Dijo que la visita del presidente López Obrador a Washington en este momento debe analizarse a la luz del proceso electoral en marcha. “No es nada más porque sí, son tiempos bien escogidos donde las convenciones demócrata y republicana se avecinan. Es un tiempo crucial donde se da el banderazo oficial de las campañas”.

Artemio Arreola comentó que en ese inicio de tiempos electorales, a las organizaciones de migrantes en ese país les preocupa la visita del presidente López Obrador, en el sentido de que el presidente Trump le vaya a querer sacar raja política.

Recordó que cuando visitó al presidente Peña Nieto en Los Pinos, al día siguiente Trump ya tenía un rally preparado en Arizona con más de 50,000 personas, lo cual demostró que el encuentro con el mandatario mexicano estaba fríamente calculado.

“Ahora, lo que hay que ver, ¿qué viene en Estados Unidos después del 8 y 9 de julio de 2020? Pues lo que viene son las convenciones demócrata y Republicana y eso es lo que nos preocupa”, insistió.

Asimismo, dijo que es preocupante también que en el gobierno del presidente López Obrador, no ha habido un diálogo serio y de nivel sobre la agenda de los migrantes en Estados Unidos.

Artemio Arreola indicó que su intención de buscar una reunión de López Obrador con los connacionales en Estados Unidos tenía como objetivo ayudar a alrededor de cinco millones de mexicanos indocumentados que son los que tienen las necesidades más apremiantes y, por lo tanto, mayor necesidad de apoyo del gobierno mexicano.

Recalcó que el objetivo era cerrar filas con el gobierno para apoyar a ese grupo, lo mismo que a más de medio millón de jóvenes indocumentados de origen mexicano que llegaron a esa nación cuando eran niños y cuya situación está en el limbo desde que el gobierno estadounidense rescindió, en 2017, el programa de Acción Diferida para los llegados en la Infancia (DACA).

Dijo que en los últimos meses a diario se están viendo casos de separaciones de familias debido a que alguno de sus miembros es deportado a México.

A diario estamos viendo el temor de la persecución que está viviendo nuestra gente en las comunidades. Es un terror a diario de que el papá o la mamá sale a trabajar y los niños se quedan asustados de si va a regresar o no.

Pensamos que el Presidente pudiera poner los derechos de los migrantes en la mesa y ver de que manera pudiéramos lograr por lo menos una estancia temporal sobre todo después de que el presidente Trump los decretara como trabajadores esenciales, porque 84% de nuestra comunidad no puede quedarse en casa y trabajar desde ahí por el tipo de trabajo que hacen.

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kg