Tras las amenazas del gobierno estadounidense hacia México para que se detenga la migración, ya que en caso de no hacerlo se aplicarían aranceles de 5% a las mercancías mexicanas que van hacia el vecino del norte, mes con mes, hasta llegar a 25%, expertos y activistas coincidieron en que el país no debe ceder a las presiones estadounidenses, además de que las medidas que se pueden aplicar ya se han hecho.

Este miércoles, el asesor económico de la Casa Blanca Peter Navarro aseguró, en entrevista con la cadena CNN, que México debe evitar que los migrantes viajen a Estados Unidos para solicitar asilo.

Además de hacer acopio de los migrantes para luego aplicarles las leyes, así como endurecer las medidas de seguridad en la frontera con Guatemala. Dichas medidas serían la forma de evitar la imposición de aranceles a México.

En este contexto, Vicente Sánchez, investigador del Colegio de la Frontera, afirmó que, en principio, la experiencia internacional indica que los flujos migratorios no pueden detenerse por decreto, además de que las medidas “drásticas” ya se ejecutan por parte del gobierno mexicano en la actualidad.

El especialista en migración opinó que el gobierno mexicano había mantenido un enfoque sobre la migración más apegado a derechos humanos, no obstante, después de la presión estadounidense se ha modificado.

“Hemos visto cómo han ido frenando a los migrantes y cómo han ido cambiando las formas de regular su estancia en México con el tipo de visas que les estaban dando o la deportaciones que se han incrementado, entonces han ido actuando en función de esa presión que hay”, expuso el investigador.

Aunado a ello, Sánchez refirió que México ya recibe a los migrantes que esperan una respuesta a su solicitud de asilo en el país gobernado por Donald Trump, como lo han solicitado los funcionarios de aquel país.

“Varias ciudades en la frontera, casi todas, tienen algún número importante de migrantes en espera, principalmente Tijuana y Ciudad Juárez”, indicó.

Por su parte, Leticia Calderón, investigadora del Instituto Mora en materia migratoria, afirmó que el que México cumpla con las presiones de Washington pondría en una mala posición al país.

“La migración no la va a parar nunca nadie, entonces apostar por entrar en este juego de Estados Unidos sería hacerle el juego sucio sin ningún beneficio (...) El gobierno mexicano, incluso el de Peña Nieto fue muy enfático en que no aceptaría esto”, expresó.

La investigadora comentó que en la actualidad lo que México hace es ya cercar la migración sin que ésta sea una solución de largo alcance.

“Al final de cuentas 90 % de la gente que está cruzando el país insiste en ir a Estados Unidos, aunque se les dé condiciones y se les invite a quedarse”, dijo.

Unificación mexicana

Para Israel Concha, fundador de la organización New Comienzos, que se centra en dar apoyo a los inmigrantes mexicanos repatriados de Estados Unidos, las amenazas del gobierno estadounidense deben tomarse como un llamado a la sociedad mexicana para su unificación y un llamado para que el presidente Andrés Manuel López Obrador endurezca, a su vez, su discurso en contra de Trump.

“Una vez más Trump está usando a las familias migrantes para lograr conseguir sus propósitos, lograr construir su muro, es algo muy desafortunado”, manifestó.

El activista afirmó que es momento, por ejemplo, para que los connacionales que también son repatriados se unifiquen en torno al país con el objetivo de construir un mejor futuro.

“Hay vida después de la deportación; si regresas a México no es el fin del mundo, aquí tenemos todo lo suficiente para ser una potencia mundial, hay que aprovechar”, refirió.

Por último, Concha opinó que como represalia a las amenazas de Donald Trump, la sociedad mexicana se debe avocar a consumir productos producidos en México.