En las conversaciones en redes sociales en México hay mucha actividad comprada, no natural, no orgánica, advirtió la académica del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Eva Salgado Andrade.

En entrevista, la investigadora de ese organismo público descentralizado adscrito al Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), explicó que es posible ver ese tipio de actividad cuando se publican, particularmente en Twitter, una misma respuesta, como comentario idéntico de 50 o 100 usuarios simultáneamente, lo cual es imposible de conseguir de manera no automatizada o como se conoce en este medio, de manera orgánica.

Mencionó que cuando esa red social comenzó operaciones para mucha gente no tenía utilidad, pero pronto les llamó la atención su herramienta trending topic que ayuda a descubrir las tendencias más relevantes y que permitía, en cierto sentido, medir la opinión pública y saber qué temas generaban más atención.

Esa situación generó que hubiera usuarios dispuestos a “intervenir” “sembrando” o comprando bots para poder, de alguna manera, manipular la opinión pública en esos espacios.

“Pero eso está pésimo”, porque no podemos saber a qué nos estamos exponiendo y podría derivar en dejar de usar esa red o desacreditarla porque ahí circula de todo: circulan noticias falsas u opiniones fabricadas que no son libres, indicó.

Para la doctora en lingüística hispánica y que tiene como uno de sus proyectos de investigación vigentes el discurso en las redes sociales dijo: “Yo creo que sí se debe exigir y castigar ese tipo de conductas; que también creo que todavía estamos apenas comenzando a percatarnos del potencial que puedan tener o del riesgo y sí tendría que legislar para decir qué tipo de conductas deberían estar sancionadas o castigadas”.

En ese sentido, recalcó que no le parece saludable que alguien vaya y se compre una granja de bots, le inyecte una opinión y entonces todo el mundo esté confundido respecto de qué piensa o no la ciudadanía sobre equis tema.

Insistió en que tiene que haber conversación pública, “pero conversación pública que sea susceptible de ser verdaderamente pública.

Espacios de deliberación

Comentó que a diferencia de aplicaciones telefónicas como Twitter y redes sociales como Facebook, Twitter es un medio que, por sus características se puede identificar como un medio generador de opiniones públicas o un canal por donde transitan conversaciones públicas que sí son necesarias siempre y cuando se mantengan dentro de ciertos ordenamientos.

Sin embargo, aclaró: “No hay ordenamientos legales, pero sí debería tener cierta previsión o cuidado respecto a un uso normal, saludable, civilizado de este tipo de red, porque si no puede ser contraproducente”.

Ya hemos visto surgir una noticia falsa o un rumor que se esparce rapidísimo y puede ser peligroso, pero igual como llega desaparece también, añadió.

Al referirse a la conversación pública cuando el tema es el presidente Andrés Manuel López Obrador, recordó que desde que era candidato las conversaciones en torno a él siempre han estado polarizadas, aunque, paradójicamente, constantemente hace llamados a no polarizar.

Desde su perspectiva indicó: “Yo no siento que tuviera que echar mano de recursos adicionales para manejar o manipular la opinión pública en un sentido o en otro”.

La especialista destacó que al usar las redes sociales no debe pensarse en ganar el debate. “El asunto es que no se tiene que pensar en ganar; ganar el debate significa que yo tengo que exponer, yo tengo la razón y tú no. O sea, tiene que haber exposiciones de argumentos y, además, la discusión no es de uno con otro, sino que se va sumando a una corriente de opinión que ya después encuentra otro cause, porque de opiniones no están hechas las leyes (…) Lo que tenemos que aprender es que no vamos a discutir A le diga a B y lo convenza de su punto de vista. Tiene que haber espacios para la deliberación y poco a poco llegar a consensos. Eso es lo importante”.

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