Con el asesinato de tres elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) esta semana en Guerrero, suman ya 538 integrantes de las Fuerzas Armadas que han caído en el marco de la lucha en contra del crimen organizado en casi 12 años.

Al sumar estos tres decesos a los registros de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en lo que va del 2018 suman siete los miembros del Ejército que han muerto en la aplicación de la campaña permanente contra el narcotráfico y la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

La Sedena informó que el pasado 8 de mayo, tres militares murieron tras ser agredidos con disparos de armas de fuego en el municipio de Coyuca de Catalán y tres más resultaron heridos.

Las cifras oficiales que contemplan los decesos del 1 de diciembre del 2006 al 1 de mayo del 2018; dan cuenta de cuatro muertes de elementos del Ejército durante el año en curso.

El primer fallecimiento registrado durante estos poco más de cuatro meses del 2018, se registra con fecha del 1 de enero, en Tamaulipas, y la muerte se debió a una agresión con arma de fuego.

Semanas más tarde, el 23 de enero —también en Tamaulipas— otro militar, un cabo, falleció por agresión con arma de fuego. El 10 de febrero en el mismo estado, un soldado con grado de cabo fue atropellado y perdió la vida.

El último registro de la Sedena —que únicamente incluye al personal del Ejército y de la Fuerza Aérea— notifica de la muerte de un sargento del Ejército en Sinaloa a causa de un accidente automovilístico.

En estos 12 años han perdido la vida 129 elementos de las Fuerzas Armadas en el estado de Tamaulipas; 67 en Sinaloa; así como 58 en Michoacán. Con las bajas registradas esta semana, en Guerrero se contabilizan 54 muertes.

A su vez, han caído en el cumplimiento de sus funciones 33 elementos en Nuevo León; 29 en Chihuahua; 25 en Sonora; 25 en Jalisco; así como una veintena en Durango; 18 en Veracruz; 17 en Zacatecas y 13 en Coahuila.

Los registros dan cuenta de nueve fallecidos en San Luis Potosí; nueve en Oaxaca ; siete en Puebla; siete en Baja California; seis en Nayarit; dos en Colima dos en Aguascalientes, dos en Baja California Sur y dos en Chiapas.

Con un único caso en la relación de Sedena se encuentran el Estado de México, Campeche, Guanajuato y Morelos.

Sobre el homicidio de tres efectivos del Ejército mexicano como consecuencia del ataque que sufrieron en el municipio de Coyuca de Catalán, Guerrero, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) condenó los hechos y demandó a las autoridades competentes que en este caso no haya impunidad.

“Este organismo nacional demanda a las autoridades competentes una investigación exhaustiva del caso, con pleno respeto a los derechos fundamentales, para deslindar responsabilidades y que los autores sean presentados ante la justicia para que reciban el castigo que en derecho proceda”, señaló la CNDH a través de un pronunciamiento oficial.

Asimismo, se comprometió a observar la evolución de los acontecimientos en el ámbito de sus competencias constitucionales.

ana.langner@eleconomista.mx