La renta de cinco inmuebles que sirven de oficinas, área de reuniones y trabajo de los 128 senadores cuestan al erario cerca de 60 millones de pesos anuales.

Esa cantidad supera -por ejemplo- los presupuestos de este año para el diseño y aplicación de la política educativa, el abasto de leche Liconsa o el financiamiento para la microempresas.

El reporte UE/LX/0084/2010 de la Unidad de Transparencia del Senado precisa que ese órgano legislativo destina 4 millones 927,000 pesos mensuales para el pago de renta de cinco inmuebles donde se realizan actividades legislativas y administrativas.

Cuatro edificios del Centro Histórico del DF cuestan mensualmente a los senadores 170,000 pesos, mientras que el uso de varias oficinas en la Torre del Caballito, donde se encuentran los despachos de las comisiones legislativas, implican gastos por 4 millones 756,000 pesos.

Ello significa que anualmente, el Senado eroga 59 millones 131,000 pesos por dicho concepto.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos para el 2010, el Programa de Abasto Social de Leche a cargo de Liconsa tiene un presupuesto de 16.2 millones; el Programa de Vivienda Rural, 24.5 millones; el diseño y aplicación de la política educativa, 46.8 millones, y el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario, 15.0 millones.

Los senadores ejercen este año 3,569 millones 947,913 pesos en sus trabajos legislativos, operativos y administrativos.

De ahí destinan 750 millones de pesos para su nueva sede.

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