Por concepto de arrendamiento financiero, el año pasado se destinaron 441 millones 766,219 pesos más del erario para cubrir la compra del avión presidencial Boeing 787-8 José María Morelos y Pavón, cuyo costo total en el 2019 sumó 5,213 millones 502,866 pesos.

De manera simultánea a la compra de la aeronave, concretada en noviembre del 2012 por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), que entonces fue, con equipamiento incluido, de 2,952.4 millones de pesos, dicha institución firmó un contrato de arrendamiento financiero con el gobierno federal a 15 años.

Es decir, sería hasta el 2027 cuando el avión presidencial TP-01 podría ser parte de los activos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

El arrendamiento financiero es el instrumento que, de manera común, se utiliza para la compra de ese tipo de activos, a fin de poder diferir su pago en el tiempo para reducir el impacto presupuestal en un momento determinado, sin afectar otros rubros de gasto, según argumentó el gobierno de Enrique Peña Nieto el 14 de enero del 2016, tras el arribo de la aeronave a México.

Ante la imposibilidad de vender, hasta ahora, el avión, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que se rifará, tentativamente el próximo 5 de mayo, aunque todavía hace falta destinar recursos del erario durante ocho años más para cubrir su costo total.

En septiembre del 2015, el expresidente Enrique Peña Nieto ordenó la realización de un estudio para determinar la conveniencia de vender o continuar pagando el avión B787-8 para uso del Estado mexicano, cuya adquisición se hizo durante el gobierno del expresidente Felipe Calderón Hinojosa.

Semanas antes de que el Estado Mayor Presidencial lo recibiera, Peña Nieto informó, en enero del 2016, de su determinación de conservar la propiedad de la aeronave.

Ello, arguyó entonces, porque su venta ocasionaría una pérdida al erario público y había la necesidad de renovar el avión presidencial, lo que implicaría pagar un tipo de cambio mayor por su adquisición.

“Tiene una vida útil estimada de 25 años, por lo que estará en servicio hasta el año 2040. Es decir, podrá estar a disposición de al menos cinco titulares del Ejecutivo del país, de sus equipos de trabajo y los medios de comunicación que reportan cotidianamente las actividades del presidente de la República”, informó el gobierno peñanietista.

El referido estudio, cuyo alcance incluyó la identificación del mercado potencial para la eventual venta del avión, evaluación de las condiciones y tendencias del mercado, tiempo previsible para realizar la venta, valor probable al que podría venderse la aeronave y las condiciones para su realización, lo elaboró Ascend Flightglobal Consultancy, empresa internacional especializada en valuación y asesoramiento para la compra y venta de aeronaves.

De acuerdo con el consultor, de venderse la aeronave a alguna aerolínea comercial, su venta habría representado en el 2016 una pérdida de más de 58% de su costo de adquisición en el 2012 —128.2 millones de dólares— el cual fue de 218.7 millones de dólares, pagados a una cotización de 13.5 pesos por dólar.

Si se comercializaba con su configuración actual en el mercado de aeronaves privadas —previó la consultoría—, la venta se habría concretado en un plazo de entre 12 y 24 meses, dadas las características del mercado y la complejidad del contexto económico de entonces.

Según el estudio, el equipo fue adquirido a un precio muy atractivo, por tratarse de uno de los primeros aviones B 787-8 en fabricarse y adquirirse a precio de flotilla.

La aeronave, sin equipamiento, tuvo un costo de 114.6 millones de dólares, detalló, cuando su precio en el mercado, al momento de la compra, era de alrededor de 200 millones de dólares. Es decir, que se adquirió con un descuento de 42.7 por ciento.

Además, el costo de las adecuaciones, que incluyó ingeniería, instalación de sistemas, adecuaciones de estructura, equipamiento de cabina y certificaciones, fue de 81 millones de dólares y se encontraba en el rango bajo de los equipamientos estándar.

Y en efectivo

Proponen 100 premios para rifa

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que tienen varias opciones sobre qué hacer con el avión presidencial.

Una es que todavía hay posibilidad de venderlo porque hay ofertas; la segunda, hacer una rifa con un premio mayor; o la tercera, que se sorteen 100 premios de entre 20 y 25 millones de pesos.

Informó que este viernes ofrecerá detalles sobre el destino del avión presidencial. “Estamos muy avanzados en la posibilidad de venderlo, porque hay ofertas, pero también tenemos la posibilidad de la rifa”, reiteró López Obrador.

Mencionó que ya se tiene el avalúo de la aeronave: entre 2,000 y 2,500 millones de pesos. (Con información de Jorge Monroy)

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