En un contexto de pandemia, donde, a pesar de los impedimentos de la emergencia sanitaria, las voces feministas, los reclamos por justicia, en contra de la violencia de género, del pacto patriarcal y la impunidad, han tomado todos los espacios, desde la valla el Zócalo capitalino, hasta las placas que dan nombre a las calles, la transmisión de la conferencia matutina de este día y, por supuesto, las redes sociales.

“En México se protege el Palacio Nacional antes que a las mujeres de los feminicidas y los violadores. En México va a la cárcel una mujer que aborta antes que un candidato violador. Exigimos una estrategia nacional de seguridad con perspectiva de género para frenar los feminicidios, fortalecer las instituciones para denunciar la violencia de género que esta pandemia ha agudizado y leyes que garanticen nuestros derechos humanos”.

Así inicia la carta abierta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador, y emitida este lunes 8 de marzo a través de redes sociales por los movimientos feministas del país y suscrita por comunicadoras, académicas, artistas, escritoras, investigadoras, estudiantes, maestras y amas de casa, entre otras mujeres que han compartido la misiva, que se movilizan en lo digital y en lo físico en este 8M de pandemia.

“Exigimos también que se rompa el pacto patriarcal con el que ha defendido y ha llevado hasta hoy al presunto violador Félix Salgado Macedonio a la candidatura oficial”, complementa el documento suscrito por mujeres como la actriz nominada al Oscar, Marina de Tavira, la directora Natalia Beristain, la cantautora Julieta Venegas o la escritora Brenda Lozano.

La carta remarca que en nuestro país 11 mujeres y menores de edad son asesinadas, que el 97% de los feminicidios queda impune y que cada cuatro minutos una mujer es violada; que más de la mitad de las mujeres en nuestro país ha sido víctima de violencia por parte de su pareja sentimental, que a causa del transodio, las mujeres trans tienen una esperanza de vida de 35 años. Asimismo, señala, la brecha salarial entre hombres y mujeres de nuestro país es una de las más grandes entre países miembros de la OCDE.

La mayoría de las mujeres privadas de su libertad, manifiestan las firmantes, están allí por un crimen cometido por un hombre, en defensa a una agresión en su contra o en contra de sus seres queridos; también que el sistema de opresiones coloniales hasta el día de hoy perpetúa la violencia en contra de las mujeres de pueblos originarios.

“Detrás de estas cifras estamos nosotras: madres, hijas, hermanas, amigas, vecinas, compañeras. Somos historias. Somos las personas que amamos, somos la música que escuchamos, somos nuestra comida favorita, somos el campo en el que trabajamos, somos el arte que creamos, somos las empresas que impulsamos, somos los deportes que practicamos. Estamos hartas de las diferentes violencias en nuestra contra, desde las bromas machistas hasta los feminicidios”, concluye la misiva.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx