El presidente municipal con licencia de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, terminará el periodo de campaña a la gubernatura de Jalisco como el claro puntero, con lo cual Movimiento Ciudadano se apresta a conseguir su primera gubernatura y buena parte de los municipios y los distritos locales y federales ubicados en la zona metropolitana de Guadalajara, así como las ciudades más importantes del estado.

Las encuestas le dan entre 13 y 30 puntos de ventaja a Alfaro respecto del segundo lugar.

Algunos analistas consultados se aventuran a señalar que Movimiento Ciudadano obtendrá muy probablemente la mayoría en el Congreso del Estado.

Todo parece indicar que entre los partidos más perjudicados serán el PRI, que no pudo construir una candidatura competitiva. El exsecretario de Desarrollo Social, Miguel Castro, aunque es un hombre de partido, muchos lo ven como externo y aparentemente no logró concitar la estructura partidista para ganar.

Parece ser que esta vez Andrés Manuel López Obrador sí ganará la elección presidencial en la entidad, lo cual no logró hacer en las dos pasadas elecciones en las que compitió abanderado por el PRD. 

Además en Jalisco no hay condiciones para que ocurra el llamado efecto AMLO. Su candidato a la gubernatura no tiene posibilidades reales de triunfo.

La duda más importante a despejar el 1 de julio es qué va a pasar en la lucha por los escaños en el Senado de la República, pues hay una dura batalla entre el candidato independiente Pedro Kumamoto y Movimiento Ciudadano.

Además hay quienes están a la espera de ver cuántos de los nueve candidatos independientes y que pertenecen al movimiento de Wikipolítica, que encabeza Kumamoto, llegan a la próxima Legislatura, toda vez que han despertado un alto interés.

La elección del próximo 1 de julio confirmará o no lo que parece evidente en la entidad: que el Partido Acción Nacional mantiene una figura de debilidad en el escenario estatal.

En la entidad, el PAN, PRD y MC van aliados en dos terceras partes de los municipios pero no en la lucha por la gubernatura, lo cual ha hecho confuso el llamado al voto de sus simpatizantes.