Hace más de 40 años que Magdalena Guerrero Gutiérrez llegó a vivir a la unidad habitacional Vicente Guerrero, en Iztapalapa. En esa época, al abrir su llave, el chorro era potente y el agua cristalina. Bañarse, lavar su ropa o los trastes se podía hacer sin la necesidad de cuidar su consumo o incorporar algún elemento químico para su purificación. En los últimos años esto ha cambiado para la gran mayoría de las personas que viven en esta demarcación de la Ciudad de México.

"El agua que llega es fétida, poca y con un color diferente (...) Todos los que quieren gobernar siempre prometen lo mismo y cuando llegan no llevan a cabo todo lo que promovieron. Esperamos que con el próximo alcalde las cosas mejoren, estamos llegando a un hartazgo, pero la esperanza es lo último que se pierde", dijo Magdalena Guerrero.

No sólo existe gran molestia entre la población de Iztapalapa por la escasez del agua, sino también por temas de salud, pues han llegado a denunciar que debido a la calidad del agua que llega a la zona se han registrado infecciones estomacales y problemas dermatólogos.

Este domingo, los habitantes de la Ciudad de México acuden a una jornada electoral histórica, en la que por primera vez elegirán alcaldes para las 16 demarcaciones de la Ciudad de México, tras la reforma política que dejó una nueva Constitución para la entidad. Además, se elige a quien encabezará el gobierno capitalino para los próximos seis años.

Alejandro Chávez y su esposa, habitantes de esta misma unidad, recuerdan que hace décadas la dotación de agua era más que suficiente. Con la creciente urbanización empezaron a aparecer estos problemas. 

“No ha existido un control por parte de las autoridades referente al tema de urbanización, conforme más se iban poblando la unidad empezó a disminuir el abastecimiento y comenzaron a incrementarse los problemas por esta situación", dijo Alejandro Chávez.

Tanto el matrimonio como su hijo y otros vecinos que acudieron desde temprano a las casillas, ubicadas a un costado del mercado de la colonia para elegir al primer alcalde de Iztapalapa, se les hace una falta de respeto que a días de las elecciones la presión del agua se normalizara. Lo consideran una estrategia política.

"En estos momentos tenemos presión de agua, pero porque fue temporada electoral y nos están ortogando agua, pero es de mala calidad (...) Las promesas siguen siendo las mismas. Posiblemente durante los primeros meses exista un cambio, pero el resto de su mandato sigue siendo lo mismo", dijeron vecinos de la colonia.

Bien bañados

En una de las calles de la colonia Hank González, los responsables de un puesto que vende platos de chilaquiles comienzan a “levantar” después de terminar con la jornada.

El matrimonio, de edad avanzada, dueño y tianguistas desde hace años manifestaron su inconformidad hacia los candidatos a alcaldes de Iztapalapa.

“No quiero decir nombres de los candidatos, pero todos prometen y vienen a dar despensas, pero vaya usted a sus casas a ver si les falta agua. Vienen siempre bien bañados, bien aseados y a ellos nunca les falta el agua, lo que sí pasa con nosotros. ¿De qué se trata? Estamos cansados de que vengan y digan que lo van a solucionar (...) No es posible que el agua llegue de mala calidad y tengamos que estar gastando más por obtener el agua".

Expresaron que desde hace más de 15 años las personas que viven en esta colonia tienen que hacer filas para que las pipas que envía el gobierno les doten de agua. También existen casos en donde tienen que pagar entre 100 hasta 600 pesos por qué se les llene algunos tambos.