El homicidio doloso en todo el país, ante la cercanía de la justa electoral, sigue en una espiral ascendente, que genera alarma porque se trata de un delito que no sólo debe ser perseguido por autoridades federales, sino por procuradurías y fiscalías, además de que en el primer trimestre del 2018 se registró que 74% de las carpetas de investigación por ese ilícito se cometieron con violencia y con uso de arma de fuego.

El Observatorio Nacional Ciudadano Seguridad, Justicia y Legalidad (ONC) y el Observatorio de la Ciudad de México, presentará este lunes el reporte sobre la incidencia delictiva durante el primer trimestre del 2018, en específico sobre la capital del país, comparando con algunas entidades, donde añadirá que el detonante del narcomenudeo, pugnas y la lucha por el control de las ventas está agravando los homicidios.

El ONC y su capítulo de la capital, que se dará a conocer este lunes, expone que en el primer trimestre de este año se presentó la segunda tasa trimestral de homicidio doloso más alta de la que se tiene registro, es decir, desde 1997, cuando empezó la medición en la Ciudad de México y del país por organizaciones no gubernamentales.

Ello permitió mayor transparencia en la medición del ilícito en las 32 entidades federativas, contando la capital, debido a que ahora esas organizaciones cruzan datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El documento sostiene que 74% de las carpetas de investigación por homicidio doloso tuvieron como modalidad el uso de arma de fuego y, en este lapso, se reportó la tasa más alta de narcomenudeo desde que se tienen registros para este delito, es decir, en el 2015, al que se le debe sumar el factor de las disputas por las zonas de narcomenudeo en la Ciudad de México.