La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados recibió del Comité Técnico de Evaluación (CTE) la lista con las y los 20 finalistas que aspiran a integrarse al Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), con lo que inicia la fase de acuerdos políticos para el nombramiento de las y los cuatro nuevos consejeros que se elegirán en un periodo extraordinario, convocado en San Lázaro el próximo 22 de julio.

En la primera quinteta integrada por mujeres que presentó el CTE se encuentran Rita Bell, Miriam Hinojosa, Olga González, Norma de la Cruz y Jessica Rojas; mientras que la segunda la conforman: Carla Humphrey, Ana Lilia Pérez, Iulisca Bautista, Sofía Sánchez y Eunice Rendón.

Por otra parte, en la primera quinteta de hombres se encuentran: José Martín Faz, Luis Vado, Yuri Beltrán, Marco Vargas y Reynaldo Ortega; en la segunda están: Gustavo Meixueiro, Rodrigo Escobar, Francisco Aparicio, Uc-Kib Espadas y Jesús Baltazar.

Durante la presentación de las listas, la mayoría de las y los integrantes del CTE expresaron que se logró un consenso para elegir los perfiles finalistas.

Sin embargo, John Ackerman acusó que algunos nombres son “aspirantes grises” y que hubo presiones externas sobre el CTE para la elección de los finalistas, por lo que él no votó para la aprobación de las listas.

Opinó que muchos perfiles quedaron fuera, pese a tener amplios conocimientos en la materia electoral, quienes fueron descartados por fobias ideológicas y personales, y se incluyeron personas con trayectorias cuestionables, quienes tiene conflictos de interés con los mismos integrantes del CTE.

El presidente de la Junta de Coordinación Política de San Lázaro, Mario Delgado, rechazó que hayan existido presiones y dijo que el CTE se integró por expertos apartidistas con el fin de evitar una designación por cuotas.

“Estamos seguros de que buscaron a los mejores perfiles, personas con valores profundamente democráticos, con una gran honestidad”, declaró el legislador.

A su vez, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, dijo que más allá de que se alcancen los números que la legislación prevé para su nombramiento, la determinación debe tomarse con el mayor consenso y de ser posible por unanimidad.

“La experiencia enseña que, si los nombramientos no están respaldados por un amplio consenso de las diversas fuerzas políticas, se generan las bases para que quienes fueron marginados en esa decisión eventualmente impugnen y descalifiquen las futuras elecciones”, dijo Córdova.

marisol.velazquez@eleconomista.mx