El tiempo para repuntar en las preferencias electorales se le agota a Josefina Vázquez Mota. El periodo fatal para modificar su estrategia está cerca -6 de mayo, día del debate-, consideraron los especialistas Gustavo López Montiel y Luis Alonso Castellanos, ambos del Tecnológico de Monterrey.

López Montiel, del Departamento de Estudios Jurídicos y Sociales, aseguró que Vázquez Mota no se ha logrado posicionar entre la ciudadanía como la candidata diferente . Ha sido una campaña estancada y la tiene que reestructurar y tendría que ser un día después del debate, pero no hacerlo con operadores políticos, sino con una estrategia de imagen que la muestre como una candidata ganadora .

Las medidas urgen, dijo, pues al consumirse el primer mes de campaña, la abanderada blanquiazul debería subir en promedio dos puntos cada tres días, y la campaña que trae no le alcanza para eso .

Alonso Castellanos, de la Escuela de Negocios, consideró que la actividad proselitista de la exsecretaria de Educación ha sido fría y conservadora, además exhibe incertidumbre en su propuesta al modificar líneas y mensajes. El golpe de timón -hecho una semana después del arranque de la campaña- no ha sido productivo. No sólo se ha estancado, sino que viene para abajo en las preferencias .

Ambos reconocieron que los equipos alrededor de Vázquez Mota sólo han sido para la operación política y ninguno ha funcionado en el plano de estrategia de marketing. A esto se le suma la división interna en el partido que aún impera, a pesar de las muestras de unidad.

Aunque se ha querido equiparar esta campaña con la de Felipe Calderón, coincidieron en que son completamente diferentes, pues en el 2006 usaron elementos de contraste con el objetivo de bajar a un contrincante (López Obrador), no para subir al panista.

No sólo debe ensayar su mensaje, sino hasta la forma de pararse , comenta López Montiel.

En tanto, Castellanos aseguró que la estrategia se ha mantenido a la defensiva. Incluso Vázquez Mota no ha dado claridad sobre sus mensajes a diferencia de López Obrador, que se basa en la reconciliación y Peña Nieto en compromisos .

jreyes@eleconomista.com.mx