Además de construir una política de Estado a favor de los migrantes, el próximo presidente de México está obligado a replantear su relación con Estados Unidos en materia de migración y fijar una postura firme de defensa de los connacionales haciendo valer su peso como aliado del vecino país vecino del norte, planteó Eunice Rendón Cárdenas.

La coordinadora de Agenda Migrante explicó que en la relación con Estados Unidos el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto privilegió el aspecto comercial, dejando a un lado la agenda migrante. 

“México, con un canciller como Luis Videgaray, ha puesto el acento y el interés en los temas económicos, comerciales, poco hemos visto a este gobierno interesado en poner al centro de la relación bilateral a nuestra comunidad”.

Recordó que la migración es un fenómeno que implica a alrededor de 250 millones de personas en el mundo, y que México cumple con todas las fases de migración pues es un país de recepción, de tránsito y de retorno de migrantes. Por lo cual es un asunto que representa un gran reto para quien quiera dirigir el país durante los próximos seis años. 

El actual gobierno no lo ha considerado de manera integral, nos hemos concentrado en aspectos pequeños, no hay una política de Estado, que es lo que se requiere para este tema migratorio.

Dijo que hasta ahora es claro que las amenazas de Donald Trump no sólo fueron discurso, sino que en realidad ha tratado de cumplir con lo que prometió en campaña y lo ha hecho en deterioro de los derechos humanos de la comunidad mexicana radicada en ese país. 

Hay un aumento de 42% en los arrestos de mexicanos en Estados Unidos, se triplicó el número de arrestos simplemente por un perfil racial, también hay 20% más en los crímenes de odio.

Expuso que con el presidente Barack Obama el perfil de los deportados era de gente que fue detenida intentando ingresar a Estados Unidos; sin embargo, con Trump se ha privilegiado la detención no de bad hombres, sino de inmigrantes que ya tenían cierta estabilidad en ese país.

México tiene fichas para negociar

La también exdirectora del Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME) sostuvo que, con la llegada de una nueva administración, el principal desafío de México para los próximos seis años será fijar sus prioridades en la agenda bilateral en la que se priorice el tema de migración y no esperar a que sea Estados Unidos el que defina cuáles son los asuntos que le interesan como nación.

“Debe haber una política mucho más firme, una política que le dé mucho más valor a las prioridades mexicanas, y no sólo a las prioridades norteamericanas”.

En ese sentido, recordó que en el más de un año de gobierno, Donald Trump ha demostrado que funciona a través de fichas de intercambio, por lo que México tiene monedas de cambio para ser considerado un aliado, pues para nadie es un secreto que el gobierno mexicano ha ayudado a detener la migración Centroamericana en la frontera sur de Estados Unidos, y así lo demuestra el aumento de las detenciones de personas que tenían como destino tierras estadounidenses.

México debe poner sobre la mesa los temas en los que ellos están interesados, como puede ser seguirles ayudando con el tema de la frontera sur, con las poblaciones de tránsito, con la seguridad fronteriza. Todos son puntos que para Estados Unidos son relevantes y deberíamos ponerlos en una misma canasta para negociar un mejor trato con nuestros connacionales.

“Es muy importante negociar bilateralmente con una visión integral, con una visión donde tengamos nuestras fichas de intercambio y contrapeso en la misma mesa donde tenemos los intereses de Estados Unidos, porque de otra forma con alguien como Donald Trump será muy complejo”.

Consideró que si el próximo presidente de México define prioridades y fija una postura firme en defensa de los connacionales, se pueden lograr avances en la agenda migrante pero para ello debe haber voluntad política, y meterle presupuesto, institucionalidad, negociaciones integrales con Estados Unidos.

Hoy vemos un gobierno muy timorato que todo el tiempo está creyendo que sirve la política mexicana en Estados Unidos, que ser amigo del yerno de Trump sirve de algo, cuando la verdad no ha servido de nada.

En México, con el próximo gobierno federal, explicó, es necesario que se construya una política de Estado transversal en la que el INM tenga mayor coordinación con otras dependencias para hacer una prioridad el tema de la migración

Tiene que ser una institución con presupuesto, las instancias que se encargan de defender a los migrantes tienen presupuestos muy pequeños y eso no alcanza para tener una política de Estado, sostuvo.

Entregan agenda migrante a candidatos

Eunice Rendón planteó que hasta ahora ninguno de los candidatos a la Presidencia de la República ha demostrado que la agenda migrante será una prioridad para su plataforma de gobierno en caso de ganar las elecciones del próximo 1 de julio.

Es por ello que más de 650 organizaciones de la sociedad civil organizada diseñaron un reporte titulado “Irrenunciables de Política Migratoria” en el cual incluyen aspectos indispensables a considerar en la construcción de una política de Estado promigrante. 

“Si un presidente no tiene el tema en su mente y su agenda, el tema no será relevante. Es importante que quien llegue a la Presidencia lo considere como un tema de prioridad, que el presidente lo entienda y atienda el problema”.

De otra manera, dijo, se harán cosas como tener un Instituto Nacional de Migración que en realidad se ha dedicado a ser la policía para Estados Unidos, pero poco ha hecho por los connacionales.

Indicó que cualquiera que quiera ganar las elecciones tiene que tener una visión diferente de la relación bilateral en donde México tenga mayor peso y que sean prioridad los intereses de los mexicanos, y no los de Estados Unidos, ni los temas comerciales. “La política bilateral tiene que ser vista con una mirada humanitaria, integral y estratégica. Tenemos que tener una política de Estado que vele por tener siempre las mejores condiciones para nuestros migrantes, por eso hablamos de estrategias de integración, vinculación y empoderamiento para que en el largo plazo les dé poder a los migrantes.”

Algunos de los aspectos que contempla la agenda son:

  • Seguridad fronteriza.
  • Defensa de los connacionales en México y Estados Unidos.
  • Empoderamiento, vinculación e inserción.
  • Modelo empático de reintegración para retornados mexicanos.