Un chivo que se convirtió en caballo, así, aunque suene “muy simple o muy plástico, en eso se transformó la Reforma Educativa enviada por el Poder Ejecutivo y que discutimos”, aseguró René Juárez Cisneros, coordinador de los diputados del Partido Revolucionario Institucional.

“Fue un caballo, no pura sangre, pero un caballo, bien paradito”, añadió el legislador priista con cierta complacencia en el rostro. Horas después, tras la aprobación de la reforma en lo general por 396 votos a favor, le daría una raza a ese caballo, criollo, es así esta reforma, dijo.

Como Juárez Cisneros, otros diputados, ya sea de Movimiento Ciudadano, del PRD, del Partido del Trabajo, Encuentro Social, el Verde Ecologista y ni hablar de Morena, aseguraron, como quien relata que cielo es azul, que con la reforma y la adenda aprobada a la minuta de reforma educativa, se blinda de todo mal al sistema educativo: de la corrupción, de la venta de plazas, de los intereses magisteriales.

Intereses que, denunciaron los blaquiazules, el PAN, se encuentran aún presentes y muestra de ello sería la desaparición y el cese de las protestas de los maestros integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, quienes  semanas antes, tras haber protagonizado los encabezados de los diarios al bloquear todas y cada una de las entradas de la Cámara de Diputados, se fueron un día y no retornaron.

Y es que, desde temprano este miércoles, los panistas mostraron su descontento con la reforma, con la adenda, con la discusión, con todo.

En el pleno de la Cámara de Diputados, el PAN intentó también de todo; primero quiso vetar la discusión de la reforma con una moción de censura, misma que no pasó.

Tiempo después, en un acto conjunto como grupo parlamentario, trató de buscar empatía, más con los espectadores que seguían la discusión que con los legisladores presentes, al mostrar dos fotografías ampliadas: una de López Obrador y otra de la exlideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, a quienes trataron de vincular entre sí.

Así como la moción de censura, la manifestación quedó en eso, en una expresión más de la crónica de un día en San Lázaro.

Mientras que Gerardo Fernández Noroña, del PT, acompañó en su crítica al Partido Acción Nacional, aunque por diferentes motivos.

“Esto (la reforma educativa) abre la puerta para la prueba Pisa, el programa internacional para la evaluación de estudiantes que tiene que ver con subordinación con proyectos del Fondo Monetario Internacional”, dijo el diputado quien después reconvendría para darle su apoyo finalmente al proyecto de reforma educativa.

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