La organización civil Mexicanos Contra la Corrupción afirmó que hay poca evidencia sobre los méritos con los cuales se asciende de posición al interior del Poder Judicial, además de que existen prácticas recurrentes como el nepotismo. 

Mediante su informe: El déficit meritocrático, nepotismo y redes familiares en el Poder Judicial de la Federación, el investigador Julio Ríos Figueroa, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) expone, por ejemplo, que en solo dos de los cinco puestos en la carrera judicial; juez de distrito y magistrado de distrito existen pruebas específicas para poder ascender de posición.

No obstante, pese a que se establecen estos procedimientos la participación de personas ajenas al Poder Judicial es muy acotada. 

“Incluso en los dos puestos que requieren concurso de oposición la competencia es limitada. El 87% (68 de 79) de las convocatorias a los concursos de oposición para Juez o Magistrado desde 1995 hasta 2016 fueron cerradas.

“Solo pudieron inscribirse al concurso personas que ya laboraban en el Poder Judicial de la Federación. Es decir, jóvenes abogados laborando en un despacho, en una oficina de gobierno, académicos o profesores de derecho, u otros abogados con vocación para volverse juzgadores no pueden participar en esos concursos”, se indicó en el informe.

Esta situación se complica debido a que la mayoría de los jueces y magistrados mantienen al menos un familiar laborando dentro del Poder Judicial.

“Del total de titulares de órganos jurisdiccionales, es decir los magistrados de Circuito y los jueces de distrito, un 51% tiene al menos un familiar laborando en el Poder Judicial.

“El 93% de los cargos que tienen los parientes consanguíneos de los jueces y magistrados no cuentan con filtros meritocráticos. Solamente el 5% de los cargos que tienen los parientes consanguíneos de los titulares tienen exigencia meritocrática alta”, se precisó en el documento.

Las redes familiares, expone el investigador en el informe de la ONG, se crean con el objetivo de ayudar económicamente a familiares de los cuales se espera que regresen el favor más adelante.

“Es posible también que se formen redes familiares con fines potencialmente más perniciosos, por ejemplo, influir en la producción o el sentido de las sentencias”, se afirmó en el informe.

abr