A cinco meses del asesinato del periodista sinaloense, Javier Valdez Cárdenas, la investigación de las autoridades estatales y federales se topó con “la pared” del poder del crimen organizado, lo que ha impedido su avance y que se conozca la verdad, señaló Andrés Villareal, jefe de información de RíoDoce.

“Llegó a un punto hace al menos dos meses y medio, tres meses... que topó con pared. Hay una barrera que tiene que ver con el poder, el poder del narcotráfico principalmente, y que hace que no se avance por más que se diga que siguen con la indagatoria”, dijo a El Economista.

Criticó que después de todo este tiempo del crimen en contra del corresponsal de La Jornada y fundador del semanario RíoDoce, las autoridades no están avanzando en las investigaciones ni haciendo “lo que les toca”.

Al principio, abundó, las primeras semanas es el show, el entendimiento, la petición de que se resuelva. Cinco meses después, (seguimos) sin la certeza de que van avanzando, sin la certeza de que ellos van profundizando en la investigación del caso.

Villareal manifestó que en RíoDoce tienen la certidumbre que el asesinato de Javier Valdez apunta directamente a organizaciones del crimen organizado y que está directamente ligado con su trabajo periodístico.

Sin embargo, esta certeza se une al nulo avance de la indagatoria del asesinato porque “ya no avanzan, se quedan atorados, ya no buscan, ya no indagan y se va alargando un proceso de investigación que en realidad está fingiendo que avanza”.

Lo que se solicitó desde un principio, reprochó, es que la autoridad diera mensajes que contribuyeran a la certeza de que se está avanzando en la investigación, y no hay nada de eso.

“Llega un momento en que las investigaciones se topan con una barrera que tiene que ver con el poder, de muchas índoles y ahí se detienen, y la autoridad no puede continuar, no quiere continuar, no hay la disposición de querer continuar después de ese punto”, dijo.

Villareal destacó que el asesinato de Javier Valdez no es el único que “está entrampado en una situación de este tipo”, pues como ocurre en el caso de la periodista Miroslava Breach, asesinada en Chihuahua, aunque exista el compromiso de la autoridad de dar con los responsables, a la fecha el crimen sigue impune.

“Hay un compromiso de la autoridad local, en este caso del gobernador de Chihuahua, como también lo hubo del gobernador de Sinaloa, de que se resolvería el asunto, hay una colaboración paralela de la fiscalía federal a través de la PGR, hay un punto en el cual se hacen unos señalamientos relacionados con crimen organizado, pero ahí se vuelve a atorar también la investigación”, dijo.

erp