A los grupos de autodefensa que operan en Michoacán se les debe dar un trato diferenciado para que combatan con toda la fuerza del Estado a los que estén ligados al narcotráfico o la delincuencia organizada, afirmó Alejandro Encinas.

No se les puede a algunos perseguir como si fueran delincuentes cuando están realizando una actividad que el Estado abandonó .

El secretario de las comisiones de Defensa Nacional y Puntos Constitucionales e integrante de la de Justicia del Senado consideró que en dicho estado debe proceder un trabajo de reconstrucción del tejido social y de toda la estructura de gobierno para evitar la confrontación entre civiles.

Ya hay un baño de sangre. Hay niveles ya de polarización social y es tal el nivel de armamento que puede haber, sin lugar a dudas, mayores confrontaciones no sólo con las Fuerzas Armadas, sino entre la población civil .

Explicó que tanto donde domina el narco como donde están las Fuerzas Armadas no hay un agente de mediación con la sociedad y eso ha llevado a que surjan desde auténticas guardias comunitarias, que existen en el estado desde hace mucho tiempo, hasta guardias blancas, financiadas por los grupos económicos del estado para cuidar sus intereses, y grupos de paramilitares ligados al narcotráfico.

Debe proceder el desarme, pero no va a ser posible ante la ausencia de autoridad. Si se desarman y no hay una autoridad que garantice su seguridad y de sus bienes, vamos a meternos en un círculo vicioso donde la gente no renunciará a las armas que hoy tiene . De ahí que tiene que haber, como primera acción, sugirió, un acto de autoridad para recuperar el control y dominio de todo el territorio, acompañado de programas sociales y de inversión productiva.

Encinas consideró que el narcotráfico ha suplantado a la autoridad en muchas regiones de Michoacán y no solamente en cuanto al control en materia de seguridad pública, sino en la actividad económica e impartición de justicia.

La intervención del gobierno federal a través del comisionado Alfredo Castillo fue calificada por el Senador como una medida tardía porque la mayor parte del territorio ya está ocupado por la delincuencia organizada.

El agravamiento del conflicto en aquel estado, explicó, tiene como origen todo el esfuerzo del PRI por evitar una elección extraordinaria de Gobernador, ante el lamentable estado de salud de Fausto Vallejo.

Ello, completó, ha debilitado enormemente al gobierno estatal, y contribuido al mayor enrarecimiento del clima político.

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