Dice Miguel Alemán Velasco en su libro, Si el águila hablara, que, en el cuarto año de gobierno, los presidentes son víctimas del síndrome de Harún Al Raschid, cuando encuentran a su Scherezada y viven sus mil y una noches, para despertar de ese sueño al quinto año, cuando padecen el síndrome de Iván el terrible: no creen ni tienen confianza en nadie.

Eso no ocurrió con el presidente Enrique Peña Nieto. El 2016 fue el año donde sus niveles de aceptación no alcanzan 25 por ciento. Además, de acuerdo con Consulta Mitofsky, por séptimo año consecutivo, la tendencia promedio de confianza en las instituciones mexicanas es a la baja, sufriendo en el 2016 su mayor disminución y por primera vez tiene seis en promedio (en una escala de cero a 10), por lo que está en el nivel de confianza baja .

El año que está por concluir quedó marcado por la visita del entonces candidato del Partido Republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, los ajustes en el gabinete legal y ampliado, así como por los bajos niveles de aprobación de la gestión del jefe del Ejecutivo federal.

AJUSTES EN LA POLÍTICA EXTERIOR HACIA WASHINGTON

Para el 5 de abril, cuando la narrativa del para entonces aspirante a candidato presidencial de Estados Unidos, Donald Trump, ya era muy conocida por su beligerancia hacia las comunidades inmigrantes en ese país y particularmente contra los mexicanos, el gobierno federal decidió replantear la estrategia implementada por el servicio exterior en esa nación.

El presidente quitó de la embajada de México en Washington a su amigo, Miguel Basáñez, quien había llegado al cargo sin experiencia previa en esa actividad. En su lugar, nombró al diplomático de carrera Manuel Sada Solana, hasta ese momento cónsul general en Los Ángeles.

Ese mismo día el gobierno informó su decisión de nombrar como subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte a José Paulo Carreño King, en sustitución de Carlos Pérez-Verdía Canales. Carreño, hasta ese momento, se desempeñaba como coordinador de la Marca País y Medios Internacionales de la Oficina de la Presidencia.

Esa misma fecha, la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, explicó que esos movimientos tenían como objetivo fortalecer el trabajo consular en favor de los mexicanos en Estados Unidos.

AJUSTES EN EL GABINETE

El 8 de febrero, el presidente Enrique Peña Nieto designó como secretario de Salud al exrector de la UNAM, José Narro Robles, en sustitución de Mercedes Juan López; a Mikel Arriola como director general del IMSS en sustitución de Emilio Lozoya Austin, y a José Antonio González Anaya como director general de Pemex en sustitución de Emilio Lozoya. Mikel Arriola dejó la dirección de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Al nuevo director del IMSS le ordenó continuar con el fortalecimiento financiero de la institución y la simplificación de trámites, mientras que a González Anaya le dio instrucciones para acelerar la transformación de Pemex y reforzar la estructura de costos.

El 18 de julio, a unas horas de que el presidente Enrique Peña Nieto anunciara la promulgación de las leyes secundarias del Sistema Nacional Anticorrupción, Virgilio Andrade presentó su renuncia a la Secretaría de la Función Pública.

Al día siguiente, en la ceremonia de puesta en marcha del Sistema Nacional Anticorrupción, el presidente Peña Nieto pidió perdón por la indignación generada por el caso de la Casa Blanca.

No obstante que me conduje conforme a la ley, este error afectó a mi familia, lastimó la investidura presidencial y dañó la confianza en el gobierno. En carne propia sentí la irritación de los mexicanos. La entiendo perfectamente, por eso, con toda humildad, les pido perdón , expresó.

Ese día firmó el decreto mediante el cual se crean las leyes anticorrupción, sin las cuales no podía entrar en vigencia la reforma constitucional que da origen al sistema.

El 29 de agosto, y luego de una serie de tensiones por las muertes ocurridas en el desalojo de manifestantes en una carretera en Nochixtlán, Oaxaca, donde fallecieron ocho personas, fue sustituido el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, por el excomisionado de la Gendarmería, Manelich Castilla Cravioto.

Ésa fue una reacción a las recomendaciones realizadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos relacionadas con el caso Tanhuato, Michoacán, donde habría ocurrido una ejecución extrajudicial de 22 civiles el 22 de mayo del 2015 por parte de agentes de la Policía Federal.

Ya entrado el segundo semestre, el 29 de agosto, el presidente Peña recibió en la Residencia Oficial de Los Pinos al entonces candidato presidencial de Estados Unidos, Donald Trump, lo cual desató una serie de críticas al gobierno.

Ese mismo día, a unas horas de haber visitado el país, Trump dijo que los mexicanos no lo saben aún , pero sí pagarán el muro .

Las tensiones y andanadas de criticas al gobierno obligó a la renuncia del secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, quien operó la visita del ahora presidente electo del país vecino del norte.

Al frente de la dependencia fue designado José Antonio Meade, que dejó la Secretaría de Desarrollo Social en donde fue relevado por Luis Miranda, que se venía desempeñando como subsecretario de Gobernación y uno de los hombres más cercanos al presidente Peña, desde que era gobernador del Estado de México.

El 25 de octubre pasado el presidente Peña Nieto sometió a consideración del Senado los nombramientos de Arely Gómez González como secretaria de la Función Pública y de Raúl Cervantes Andrade como procurador general de la República. Hasta esa fecha, Gómez se desempeñaba como procuradora general de la República.

Al final del año, el 29 de noviembre, Monte Alejandro Rubido, el extitular de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, fue designado director de la Unidad de Gobierno de la Segob.

diego.badillo@eleconomista.mx