Luego de que el PRD enfrentara un revés electoral, no sólo en la lucha por la presidencia de la República, sino por el Congreso y gubernaturas (perdió las tres que tenía y no ganó ninguna adicional), dirigentes de esa organización coinciden en que debe reestructurarse, pero tienen versiones encontradas en cuanto al balance de su alianza con PAN y MC.

El expresidente del PRD Jesús Ortega rechazó que haya sido una mala apuesta la alianza. Si bien admitió que el sol azteca no obtuvo un buen resultado, dijo que no es la primera vez que pasa por una circunstancia similar. “Vamos a salir adelante”, confió.

Lo que debe ocurrir, dijo, es una reestructura y luego aliarse con otros partidos para dar forma a una fuerza democrática que se convierta en el contrapeso del próximo gobierno.

Por su parte, el secretario general del PRD, Ángel Ávila, aseguró que el partido no está muerto, que se podrá levantar y que su principal reto es reestructurarse para ser una verdadera opción de izquierda así como una oposición constructiva.

Puntualizó que el PRD tocó fondo con los resultados de la elección en la que obtuvo 5% de la votación nacional.

“Decían que nos íbamos a morir en esta elección, pero no fue así, seguimos vivos (...) A veces hay que tocar fondo para poder levantarse. Tocamos fondo y hay que levantarnos”, expuso.

El funcionario del CEN del PRD agregó que en la vida de los partidos hay altas y bajas y al sol azteca le tocó una baja, pero eso no significa que la derrota es eterna. Recordó que, en la elección del 2015, Morena obtuvo 8% de la elección federal, por lo que, si en tres años logró ganar la Presidencia, el PRD también podría.

Consideró que lo primero que está obligado a hacer el partido es un proceso de reflexión y de autocrítica para saber qué se hizo bien y qué se hizo mal, sólo así podrá dar paso a la reconstrucción, la cual —prosiguió— se antoja difícil, pero no imposible.

Ávila Romero expuso que la renovación del PRD debe realizarse en la mayor unidad posible, porque se está ante la oportunidad de reconstruirse y transformarse en una izquierda progresista.

Sostuvo que uno de los principales errores del partido no fue haber competido en alianza con el PAN, sino no haber sabido comunicar cómo los ciudadanos podrían mejorar sus vidas con un gobierno de coalición.

Además, opinó que no era fácil enfrentarse a un candidato que tenía más de 18 años haciendo campaña.

“El triunfo de Morena se dio en gobiernos panistas, perredistas, priistas. Hay que entenderlo como un hartazgo de la ciudadanía a los malos gobiernos y que (Andrés Manuel) López Obrador en 20 años de campaña logró canalizar ese anhelo de cambio. Hizo una gran campaña”, dijo.

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