Colocado como la cuarta fuerza política nacional el Partido de la Revolución Democrática enfrenta el riesgo de convertirse en una organización absolutamente innecesaria sino logra reestructurarse.

Con varias de sus corrientes de expresión totalmente disminuidas o incluso desaparecidas el partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador se apresta a la evaluación de los daños derivados de la elección donde apostó por unir fuerzas con la derecha y no le resultó.

El presidente del Comité Ejecutivo Nacional, Manuel Granados, defendió su alianza con el PAN y Movimiento Ciudadano y aseguró que el partido tiene viabilidad política y que su registro no está en riesgo pese a que los resultados no le fueron favorables.

En el mismo sentido se manifestó el exlíder nacional del PRD, Jesús Ortega, pero admitió que el partido no obtuvo un buen resultado. Dijo que a lo largo de su historia el partido del sol azteca ha vivido momentos difíciles como en 1991 cuando tuvieron sólo 8% de la votación, en 1994 y en el 2000 cuando quedó en tercer lugar de la elección presidencial.

“Hemos vivido momentos difíciles como el de ahora, pero vamos a salir adelante, no solamente como PRD sino como una fuerza que desde una izquierda democrática se convierta en un contrapeso y oposición a un posible gobierno autoritario de López Obrador”.

En entrevista, comentó que Morena es el resultado de la división del PRD, situación de la que aseguró sacarán provecho porque abandonaron ya el partido los oportunistas.

Dijo que 5% de votación no es menospreciable y que existen las condiciones para recuperarse de esa derrota.

Sostuvo que la opción es ir junto con otras fuerzas políticas convencidas de la necesidad de construir un proyecto de izquierda progresista y democrática que se convierta en oposición al gobierno.

Necesita reestructurarse el PRD, pero no será sólo con el PRD la construcción de esta fuerza.

En su opinión ese partido necesita abrirse al centro progresista liberal de izquierda social demócrata, tal como ocurrió en otros países donde se construyeron conglomerados que ahora son gobierno.

Dijo que quienes deben encabezar la reconstrucción del partido son nuevos liderazgos.

Ese partido debe renovar su dirigencia nacional entre octubre y noviembre próximos, de acuerdo con sus documentos internos.

Por su parte, el secretario general del PRD, Ángel Ávila, indicó que el partido está obligado a analizar qué hizo bien y en que falló, y empezar a trabajar desde ya para que en tres años vuelva a ser una opción política atractiva para los mexicanos, pues ninguna derrota es para siempre.

En entrevista, consideró que no se puede hablar de un culpable de la derrota del PRD, pues se debe reconocer que no era fácil enfrentarse contra un candidato que tenía más de 18 años haciendo campaña.

Sostuvo que no fue un error haber competido en alianza con el PAN, pues ésa no fue una decisión que se tomó a la ligera, sino partió de un análisis profundo. “Las alianzas habían sido exitosas, en los estados, ocho estados ganamos por la alianza PAN-PRD entonces había un sustento de por qué se podría dar una alianza. Lo que faltó fue comunicar claramente comunicar a los ciudadanos cómo podrían mejorar sus vidas con un gobierno de coalición”.

Dijo que aunque se vislumbra complicado, el partido puede reconstruirse. Tenemos tres años para reconstruir y poder presentarnos como una opción de gobierno para el país. En la vida de los partidos hay altas y bajas, hoy nos tocó una baja como partido, pero eso no significa que se mantenga de manera permanente. Ni las derrotas ni las victorias en política son para siempre.

En ese sentido, indicó que cuentan con liderazgos importantes para encabezar la reconstrucción como son Juan Zepeda, Beatriz Mojica, Julio César Moreno, Víctor Hugo Lobo, Miguel Ángel Mancera, así como él mismo.

Parte del reto que enfrenta el partido, indicó, es que no ser una fuerza de caudillos, si lo logra, dijo, “ya la libró, sino estamos condenados al fracaso”.

Ante el “carro completo” que consiguió Andrés Manuel López Obrador y su partido, el PRD está llamado a encabezar una oposición firme que si bien apoyará al presidente en causas comunes, pondrá el acento en donde haya divergencias.

Señaló que en los próximos días el PRD presentará un posicionamiento político en el que pedirá al virtual ganador de la Presidencia que informe sobre sus proyectos en temas como la transparencia, rendición de cuentas, y nombramientos importantes como el fiscal general de la República y el fiscal anticorrupción.

“Nosotros como oposición vamos a vigilar que cumpla lo que prometió en campaña y que el gasto que se realice de manera eficiente y sin corrupción”.

El PRD tiene que capitalizar desencanto por Morena

Para el politólogo José Fernández Santillán luego de obtener sus peores resultados en una elección presidencial, las tribus del PRD se disputarán el control del partido; sin embargo, en lo que deben concentrarse más allá de echar culpas es en renovar a la izquierda nacional y volverse un partido socialdemócrata.

El catedrático del Tecnológico de Monterrey dijo que a nivel internacional los partidos de izquierda atraviesan por una crisis derivado que los electores optan por darle su voto a opciones populistas como sucedió con Morena.

“El PRD debe mantenerse como partido y replantearse como organización que tiene que capitalizar en su momento el desencanto con Andrés Manuel López Obrador”.

Planteó que al perder incluso su bastión político, la Ciudad de México, es tiempo de que los perredistas analicen en qué fallaron y reconozcan que cayeron en la corrupción, en el pragmatismo, y que también olvidaron el compromiso social.

Dijo que sin duda se prevé que al interior del PRD las corrientes de opinión se disputarán el control del partido.

“Las tribus van a seguirse peleando y echarse la culpa, y va a ser encarnizado el ajuste de cuentas. La cuestión es que no sigan desangrando y peleándose adentro sino que vean la responsabilidad y oportunidad que tienen”.

En ese sentido, agregó que el siguiente paso será pasar a la reconstrucción del partido para lo cual tiene liderazgos como Miguel Ángel Mancera, Juan Zepeda y la misma Alejandra Barrales.

“Tendrán que dar la cara, si bien perdimos la Ciudad de México, lo peor sería perder el partido”, sostuvo.

El PRD deberá buscar sobrevivir

Para Ivonne Acuña Murillo con los resultados obtenidos en la pasada jornada electoral, la debacle del PRD sólo se agrava, por lo que su desafío será sobrevivir y ver a quién puede ofrecerle el 5% que vale como fuerza política.

“Lo primero que tiene que buscar es sobrevivir como fuerza política, después hacer autocrítica para saber qué hicieron bien y en qué fallaron para después buscar alianzas que le permitan continuar en el escenario político”.

La catedrática de la Universidad Iberoamericana explicó que el PRD ya venía de una crisis previa por los pésimos resultados en elecciones pasadas, por la constante confrontación de las tribus, la salida de liderazgos como Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, y el mismo Andrés Manuel López Obrador y por la fuga masiva de perredistas a Morena.

Mencionó que el escenario para el PRD se ve difícil porque hoy son una fuerza política muy disminuida, que vale 5 puntos, y tendrán que ver qué partido pueden ofrecerle su apoyo.

Además, dijo el PRD seguirá enfrentando el problema de la salida de militantes a Morena.

Por ello, dijo que otra de las tareas será reconstituirse, evitar que haya más fugas de perredistas, y constituirse realmente como una institución en la que haya reglas, y no por cuotas y tribus, porque hasta hoy el PRD no ha transitado hacia la institucionalización.

El liderazgo en esta tarea de reconstrucción debería ser de políticos experimentados como José Guadalupe Acosta Naranjo o Juan Zepeda, pero las opciones son limitadas porque hoy el partido carece de cuatros.

“Hoy ya no se le puede llamar al PRD un partido de caudillos, sino de descaudillos porque se fue Cárdenas, Muñoz Ledo, López Obrador. El PRD se quedó sin caudillos, sin proyecto, sin figuras”.

A su vez el analista político, Juan Luis Hernández Avendaño, dijo que sería difícil decretar la muerte de esa organización política, pero al menos se encamina de a ser un partido absolutamente periférico y marginal.

Dijo que sus derrotas han sido tremendas y catastróficas. Si el PRI tiene dificultades para pensar qué va a representar, el PRD mucho más cuando naturalmente una escisión de ese partido dio lugar al nacimiento de Morena .

Pienso que el PRD se estaría siendo absolutamente innecesario en el sistema de partidos. No le veo condiciones de un partido que sobreviva a este vendaval, añadió.

El académico expuso que al PRD lo aniquiló el grupo denominado los Chuchos, que lo llevaron a una muerte draconiana por su manera de pensar y gestionar el partido, entregándolo a las negociaciones con el gobierno.

Además, lo mató la salida de López Obrador quien lo había aglutinado a partir del 2000 y quien llevó al PRD a la puerta de la Presidencia en el 2006 y en el 2012.

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