Con la detención de Joaquín Guzmán Loera El Chapo, su sucesor natural, Ismael Zambada García El Mayo podría tratar de llegar a un nuevo acuerdo entre los rivales del Cártel de Sinaloa, pues con el Estado en contra de las organizaciones criminales y tomando en cuenta el saldo que han tenido los grandes capos el panorama no conduce a un buen final para este traficante de drogas, expuso el ex director del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (CISEN), Guillermo Valdés Castellanos.

Al presentar su libro La historia del narcotráfico en México, en el Instituto México Woodrow Wilson con sede en Washington, Estados Unidos, advirtió la existencia de tres modelos de negocios para los grupos del narco: el ausente de violencia, que dominó entre la década de 1950 a 1980 y en el que había un acuerdo implícito con el Estado; el modelo de El Chapo, que buscaba consolidar su poderío y el encabezado por Los Zetas, uno de los cárteles más sanguinarios.

La magnitud de la actividad de narcotráfico fue posible gracias a que ha contado con protección política y policiaca. Durante 30 años hubo un acuerdo tácito entre el Estado y los cárteles de drogas; en este periodo los narcos únicamente se enfocaban en su negocio y en exportar sus productos hacia EU, sin tocar a la ciudadanía.

Con el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena, el acuerdo tácito entre el Estado y los narcos se rompió, hecho que dio pie a una reunión entre los líderes en la que se dividieron el territorio y se establecieron reglas estrictas para la sana convivencia. Sin embargo, El Chapo Guzmán rompió estas leyes para mantener a su cártel como el dominante, aunque la regla de no tocar a los ciudadanos persistió, instaurando su propio modelo de negocio.

El tercer modelo, de acuerdo con el exdirector del CISEN, es el implantado por Los Zetas. Ganar mucho dinero a toda costa con todo tipo de estrategia: secuestro, extorsión, ampliación del mercado local, etcétera.

Con la caída de El Chapo, el Estado persiguiéndolos y un escenario violento de Los Zetas, es probable que El Mayo Zambada trate de llegar a un nuevo acuerdo, pues el panorama no está en su favor.

Por otro lado, expresó que hoy México tiene el reto de demostrarle al mundo que es capaz de retener al El Chapo Guzmán. Es muy vergonzoso para el gobierno (...) y para todos los mexicanos la manera en que El Chapo escapó en el 2001, así que debemos hacer algo. Tenemos que confiar en nuestro sistema judicial y penal; tenemos el reto de demostrar a todo el mundo que podemos manejar a El Chapo y que no escapará , dijo.

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