Con el objetivo de dar seguimiento al acuerdo del 7 de junio del 2019 alcanzado entre los gobiernos de México y Estados Unidos en materia migratoria y detener la amenaza de imponer aranceles a productos mexicanos, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, se reunió con integrantes del grupo plural de trabajo creado por la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.

En la sede de la cancillería mexicana, Marcelo Ebrard presentó un informe sobre el estado de la negociación y cumplimiento de acuerdos entre ambas naciones destacando los esfuerzos de distintas dependencias y órdenes de gobierno que, con fundamento en el artículo 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y los correspondientes en la Ley de Migración, llevan a cabo para asegurar una política migratoria segura, regular y ordenada.

“El encuentro es un ejercicio inédito de transparencia y participación del Legislativo en una negociación internacional en curso, lo cual debe celebrarse”, enfatizó el canciller en sus palabras de bienvenida según un comunicado de la SRE.

Mientras que la senadora Beatriz Paredes Rangel, a nombre del grupo plural de trabajo, celebró la oportunidad de estrechar más la interacción entre la SRE y el Congreso para atender juntos asuntos del interés de México.

La cancillería detalló que al encuentro asistieron los senadores Oscar Eduardo Ramírez Aguilar (Morena), Alejandra Noemí Reynoso Sánchez (PAN), Beatriz Paredes Rangel (PRI), Dante Delgado Rannauro (MC), Nancy De La Sierra Arámburo (PT), Eduardo Enrique Murat Hinojosa (PVEM), Katya Elizabeth Ávila Vázquez (PES) y Héctor Vasconcelos (Morena), presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores.

También asistieron los diputados Dulce María Sauri Riancho (PRI), Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla (MC), Reginaldo Sandoval Flores (PT), Verónica Beatriz Juárez Piña (PRD), María Rósete Sánchez  (PES).

Cartas sobre la mesa

Tras 10 días de negociaciones, el gobierno mexicano evitó convertirse en "primer país de asilo" o "tercer país seguro", que significaría que las personas que quieran buscar asilo en Estados Unidos serían remitidas a México, dónde se aceptaría su trámite. 

Asimismo, se acordó que dentro de 45 días se evaluarían los resultados de las medidas y propuestas mexicanas para disminuir el flujo migratorio, en su mayoría proveniente de Centroamérica, que intenta llegar a territorio estadounidense y se concluirá en un periodo de 90 días.

El plazo de los 45 días culmina el próximo 22 de julio un día después de la reunión entre el canciller Ebrard y el secretario de Estado, Mike Pompeo, en la Ciudad de México.