El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, concluyó su visita de dos días de trabajo en Washington D. C., donde sostuvo reuniones en la Casa Blanca y el Senado.

Acompañado por la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena, el canciller se reunió con funcionarios del gobierno federal estadounidense en la Casa Blanca para conversar sobre los avances en la ratificación del Tratado Comercial entre Estados Unidos, Canadá y México (T-MEC), las diferencias comerciales derivadas de las tarifas al acero, aluminio y tomate, así como para discutir temas de migración, asuntos fronterizos, y cooperación para el desarrollo en la región sur-sureste de México al igual que en Guatemala, Honduras y El Salvador.

De acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), durante su estancia, Ebrad también tuvo oportunidad de dialogar con el senador Lindsey Graham (R-SC), entre otros.

“Concluyo visita a Washington, DC. Reuniones en Casa Blanca y Senado para conversar sobre: T-MEC; diferencias comerciales en acero y tomate; avance de compromiso para inversión en México y Centroamérica y respuesta a nota diplomática que enviamos sobre frontera norte”, escribió Ebrard en su cuenta de Twitter.

Asimismo, se informó que en seguimiento al llamado de la Secretaría de Relaciones Exteriores al gobierno de Estados Unidos sobre la urgencia de agilizar el tránsito de bienes en la frontera, se llevará a cabo la reunión del Comité Ejecutivo Bilateral para la Administración de la Frontera en el Siglo XXI los próximos 22 y 23 de mayo en la Ciudad de México. En la reunión se discutirán los retrasos en los cruces fronterizos y se buscará alcanzar acuerdos que permitan solucionar la actual situación.

“22 y 23 de Mayo se llevará a cabo reunión binacional México-EU sobre la frontera siglo XXI entre ambos países, será en la Ciudad de México”, destacó el canciller en otro mensaje de Twitter.

En su primer día de trabajo, Ebrard participó como ponente en la 49a Conferencia del Consejo de las Américas donde explicó los cuatro principales objetivos de trabajo del gobierno mexicano que son: erradicar la corrupción de la vida pública, reducir la pobreza y la desigualdad, hacer que el país crezca más rápido y tener un país seguro.