La masacre de 19 personas en Tamaulipas y los patrones endémicos de violencia, demuestran la urgencia de la cooperación entre México y Estados Unidos para abordar los flujos migratorios de una manera que proteja la seguridad y los derechos humanos de los migrantes, así como la necesidad de restablecer el acceso al asilo en la frontera entre Estados Unidos y México, subrayó la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA por sus siglas en inglés).

“México y Estados Unidos deben trabajar juntos para salir frente a una crisis evitable de violencia contra los migrantes. Ahora es el momento de asegurar que la reversión de las políticas fronterizas dañinas de Estados Unidos y los planes conjuntos para abordar las causas fundamentales de la migración en Centroamérica estén acompañadas de acciones igualmente necesarias en el largo y muy peligroso viaje por México”, señaló el organismo.

Luego de condenar y expresar su profundo pesar por el descubrimiento de 19 cuerpos calcinados en un camión en el estado fronterizo de Tamaulipas, WOLA expresó que, según información proporcionada por testigos, familiares y declaraciones de funcionarios guatemaltecos, las víctimas podrían tratarse de personas en situación de migración, especialmente guatemaltecos.

Asimismo, resaltó que los testigos sugieren que los guatemaltecos fueron atacados por un grupo delictivo organizado, mientras que varias familias del departamento de San Marcos, en el noroeste de Guatemala, que creen que sus hijos están entre las víctimas, declararon que la escasez de alimentos relacionada con la pandemia obligó a sus hijos a partir hacia Estados Unidos a principios de mes.

Por ello, WOLA expresó que esta triste noticia recuerda otras masacres de migrantes en tránsito por México, incluido el caso emblemático de 72 migrantes asesinados en San Fernando, Tamaulipas hace poco más de una década, al tiempo que “estos asesinatos forman parte de un panorama más amplio de las agresiones diarias a los migrantes en México, posibilitado por un clima de impunidad constante por estos crímenes”.

Además de resaltar que, en los últimos meses, la desastrosa política de "Permanecer en México" de la administración de Donald Trump ha ilustrado la frecuencia y brutalidad de la violencia contra los migrantes, pues a diciembre de 2020, Human Rights First había compilado una lista de más de 1,300 casos de asesinato, violación, tortura, secuestro y otros ataques contra solicitantes de asilo obligados a esperar en México bajo el programa.

“Si bien los planes de ambos gobiernos para abordar las causas fundamentales de la migración en Centroamérica son de gran relevancia, también está claro que la migración a través de México no terminará pronto. Por el contrario, la región verá un flujo continuo de personas que buscan asilo y mejores oportunidades debido a los huracanes récord, la pobreza aplastante exacerbada por el Covid-19 y la violencia persistente en Centroamérica”, alertó.

Finalmente, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos consideró que hay mucho que el gobierno mexicano puede hacer para proteger a los migrantes en su territorio, además de prevenir, investigar y sancionar los delitos contra los migrantes, así como garantizar el acceso al sistema de asilo de México, pues “son acciones prioritarias”.

Mientras que en el reciente hallazgo de 19 víctimas en Tamaulipas, el gobierno mexicano debe garantizar una pronta investigación del crimen, la identificación forense de las víctimas y permitir a los familiares de las víctimas y sus representantes legales el pleno acceso al expediente.