A un par de días de consumar la pena capital del connacional Édgar Tamayo Arias, el gobierno mexicano exhibió que de concretar el fallo de la corte legal, Estados Unidos estaría violando sus obligaciones internacionales previstas en la Convención de Viena, cuya función es observar el cumplimiento del derecho de toda persona al debido proceso.

A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el gobierno federal afirmó que si bien reconoce los esfuerzos del gobierno de EU para asegurar que Texas acate el Fallo Avena y para buscar la aprobación de una iniciativa de ley que asegure el cumplimiento en todos los estados de esta obligación internacional, la legislación continúa sin concretarse.

La SRE aseguró con los abogados de Tamayo, ha hecho uso de todos los recursos políticos, legales y administrativos para evitar la ejecución; no obstante, la fecha continúa agendada para el 22 de enero. En el 2004, la Corte Internacional de Justicia, en su sentencia conocida como Fallo Avena, resolvió que EU está obligado a reconsiderar las sentencias de 51 mexicanos incluido Edgar Tamayo condenados a la pena capital sin haber sido notificados de su derecho a recibir asistencia consular, como establece el artículo 36 de la Convención de Viena.

Las acciones del gobierno mexicano incluyen cartas enviadas por el canciller, José Antonio Meade; el embajador de México en EU, Eduardo Medina Mora, y el presidente de la CNDH, Raúl Plascencia, documentos dirigidos al gobernador de Texas, Rick Perry, y a la Junta de Perdones y Libertad Condicional.

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