Durante la administración del presidente Felipe Calderón murieron 500,000 personas a causa de la diabetes (enfermedad relacionada con el sobrepeso); 33.3% más que el sexenio pasado, reveló un estudio realizado por la organización El Poder del Consumidor (EPC).

Al presentar un informe respecto del fracaso de Calderón para atender la obesidad, Alejandro Calvillo, director de EPC, expresó: Se requieren leyes, regulaciones y normas que modifiquen los determinantes sociales del sobrepeso, la obesidad y la diabetes. De no avanzarse, el drama humano y financiero continuará agravándose .

Mientras en el sexenio de Vicente Fox murieron 361,514 personas por diabetes, con Felipe Calderón se registraron 482,654 muertes, casi 35% de aumento. En ambos sexenios la cifra fue de 843,654 decesos, destaca el documento.

De acuerdo con datos de la Secretaria de Salud, durante el 2000, 46,525 personas murieron por diabetes y se estima que para el 2012 las defunciones por esta enfermedad lleguen a 89,414, lo que significa un incremento mayor a 92%, en sólo 12 años . El alto índice de mortalidad por diabetes en México es, en gran medida, resultado de una falta de políticas de prevención y de atención médica, así como de una mala asistencia a los pacientes , explicó Calvillo.

De acuerdo con la investigación, el costo total de la diabetes en el país pasó de 2,970 millones de pesos en el 2003, a 8,836 millones de pesos en el 2010 un aumento de más de 290% en sólo siete años , precisó Calvillo. Respecto de la obesidad, de acuerdo con estimaciones de El Poder del Consumidor tomando como base la Unidad de Análisis Económico de la Secretaria de Salud, se estima que el gasto total para la atención de esta enfermedad puede crecer de casi 80,000 millones de pesos que se necesitan actualmente a más de 150,000 millones en el 2017. Al respecto, Abelardo Ávila, doctor del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, afirmó que en México se ha producido la peor epidemia de obesidad en la historia de la humanidad, tanto por el acelerado crecimiento, como por el daño a la salud de la población y la incapacidad para prever y atender sus consecuencias.

De no abatir la epidemia de obesidad, diabetes y otros daños a la salud con acciones y políticas públicas realmente efectivas, pondremos en alto riesgo no sólo la salud, sino la viabilidad misma del país. No sólo dentro de una década no podremos financiar el sistema de salud requerido para el tratamiento paliativo de estas enfermedades, de sí incurables, sino que habremos destruido gran parte de la fuerza laboral que debiera cobrar el bono demográfico , advirtió el médico.

ana.langner@eleconomista.mx