Después de 80 años de gobernar en Oaxaca y Puebla, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México perdió en los comicios del domingo ambos estados cuyos gobernadores Ulises Ruíz y Mario Marín se vieron envueltos en sonados escándalos y conflictos sociales.

El mandato de Ruiz en Oaxaca estuvo marcado por su enfrentamiento con amplios grupos sociales, especialmente durante la rebelión social de 2006 que se desencadenó por el violento desalojo de 70.000 maestros y familiares que acampaban en el centro histórico de la capital estatal exigiendo su renuncia.

Maestros y otros movimientos sociales mantuvieron bloqueada Oaxaca con decenas de barricadas durante siete meses hasta que la entrada en la ciudad de 4.000 policías federales en octubre de 2006 dio lugar a serios disturbios en los que murieron 13 personas, incluido el camarógrafo estadounidense Brad Will, y decenas más resultaron lesionadas y detenidas.

Por su parte el gobernador de Puebla (centro), Mario Marín, fue protagonista de un escándalo en 2006 cuando medios mexicanos denunciaron que la periodista Lydia Cacho que había denunciado una red de pederastia en el libro 'Los demonios del edén', fue secuestrada por policías de su jurisdicción en otro estado del este de México.

En unas supuestas conversaciones con un influyente empresario acusado en el libro, Marín dijo que le había dado "un pinche coscorrón a esta vieja cabrona", en referencia a Cacho, quien denunció haber sufrido amenazas y tortura psicológica antes de ser liberada ante el escándalo que suscitó el caso.

Marín fue absuelto en 2007 por la Corte Suprema aunque miles de ciudadanos de Puebla se manifestaron pidiendo su renuncia.

Puebla (5.6 millones de habitantes) y Oaxaca (3.5) eran, junto a Veracruz (7.2), los más poblados de los 12 estados que el domingo celebraron elecciones a gobernador.