En San Lázaro, los diputados federales dejaron de lado la labor legislativa y dieron paso a la discusión electoral.

La oposición al PAN reclamó y se inconformó por el activismo del presidente Felipe Calderón de cara a los comicios del 1 de julio.

Desde la tribuna, el priísta Felipe Solís Acero reprochó la obsesión presidencial por hacer uso de los recursos públicos para favorecer a una disminuida Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN a la Presidencia del país.

El presidente Calderón ha mostrado de manera reiterada, contumaz, casi obsesiva, insistir una y otra vez en hacer uso de los recursos públicos y políticos, que son propios de la más importante responsabilidad política de este país, para influir en el proceso electoral en apoyo a la alicaída campaña de la candidata de su partido a la Presidencia . A decir suyo, el PAN y Calderón son el embuste del engaño. La ciudadanía no les cree .

En respuesta y a nombre de los panistas, Francisco Landeros dijo que no hay mejores ejemplos del uso electoral de los programas sociales que los de los tiempos del PRI, que tristemente celebra 83 años con la marca en la frente y en el corazón de la corrupción.

Corrupción que se ha visto desde el primer día de su nacimiento, en que Plutarco Elías Calles compraba votos y voluntades, hasta hoy, que lo hace el exgobernador Peña o el gobernador Eruviel , agregó.

Por el PRD, Martín García Avilés calificó de triste escuchar lo que el sordo le dice al ciego , en referencia a las críticas entre priístas y panistas. En el tema de la corrupción de los programas sociales, peca tanto el que mata a la vaca como el que se la aprieta .

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