Con 341 votos a favor, 74 en contra y dos abstenciones, Arturo Herrera Gutiérrez fue ratificado por la Cámara de Diputados como el segundo secretario de Hacienda y Crédito Público de la actual administración. 

La ratificación de Herrera Gutiérrez se alargó por alrededor de tres horas ante las críticas que hicieron diferentes diputados de la oposición que reclamaban que en menos de un año se tuvieron otro secretario de Hacienda.

“No estamos votando en contra de usted (Arturo Herrera como secretario) , sino del presidente Andrés Manuel López Obrador”, Carlos Valenzuela González del PAN.  

Herrera es el segundo secretario de Hacienda en la administración de Andrés Manuel Manuel López Obrador; sustituye a Carlos Urzúa, quien el pasado 9 de julio presentó su renuncia al presidente por discrepancias que tuvo con otros integrantes del gabinete. 

El martes pasado, Herrera Gutierrez compareció ante la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara Baja. Ahí expuso su interés de sacar al país del estancamiento económico de los últimos 30 años y de reducir la desigualdad en el país.

El economista de la UAM Iztapala, con maestría en El Colegio de México y con estudios de doctorado en la Universidad de Nueva York, consideró que, gracias a la formación académica que obtuvo tiene una visión económica poco ortodoxa y que su intención es ser pragmático en la toma de desiciones de política económica. 

 

“Mi formación educativa fue muy variada y  me hizo tener una visión poco ortodoxa en el sentido de que quiero ser pragmático a las decisiones que tenemos que tomar. Se necesitan bases sólidas”, expresó.

Ahí mismo, comentó que será necesario realizar una reforma fiscal en el país, pero antes se requerirá fortalecer la estrategia contra la evasión de impuestos y mejorar las finanzas de los estados y municipios.

Herrera también consideró que los apoyos fiscales a Petróleos Mexicanos (Pemex), no pondrán en riesgo las finanzas públicas del país y que el Plan de Negocios de Pemex será un primer paso para dialogar con las calificadoras. 

A su parecer, la estrategia para ayudar a Pemex va por buen camino y que, más que preocuparse por las calificadoras, preocupa más el hecho de que Pemex redujera su producción en 1.7 millones de barriles diarios en los últimos 14 años.