Diputados de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) demandaron a los precandidatos presidenciales de Estados Unidos comprometerse a mejorar las condiciones de seguridad en la frontera, para lo cual deben concretar un acuerdo migratorio.

Dicho compromiso, dijeron, debe ser real por parte de quienes aspiran a gobernar al vecino país del norte y no sólo dar discursos en busca del voto latino en la Unión Americana.

Señalaron que al precandidato republicano, Mitt Romney, habrá que decirle que es tiempo de que Estados Unidos asuma la responsabilidad de la violencia en América Latina por el consumo de drogas en aquel país.

Al respecto, el vicecoordinador de Política Social del grupo parlamentario del PRI, Carlos Flores Rico, afirmó en entrevista que la declaración no es suficiente, pues deben aplicarse medidas que no se queden en los discursos.

"Estados Unidos es corresponsable por su amplio mercado de consumo de drogas, pero que no han traducido en políticas públicas de fondo. Es una declaración correcta, pero no es suficiente y aunque se agradece, es una más de las grandes declaraciones sobre los problemas bilaterales con fines electorales".

Flores Rico dijo que una reconversión en la relación entre los dos países permitiría, además de disminuir el tráfico de drogas, mayor generación de empleos en ambos países y oportunidades para los mexicanos.

El vicecoordinador jurídico del grupo legislativo del PAN, Oscar Martín Arce Paniagua, aseguró que si las declaraciones van acompañadas de políticas públicas, las celebran; sin embargo, indicó que aún falta mayor compromiso del vecino país en el tema del trasiego de drogas y armas.

"Estados Unidos no puede desatender un mercado que les deja los cárteles de la droga por 35,000 millones de dólares al año en pagos que se hacen en ese país, creo que es un tema que no puede pasar desapercibido", precisó.

Arce Paniagua comentó que pese las buenas intenciones, Estados Unidos nunca ha bajado su consumo de drogas, por lo que es una exigencia que el presidente Felipe Calderón ha hecho no sólo al mandatario de Estados Unidos, sino al Congreso estadunidense.

El diputado del grupo legislativo del PRD, José Luis Jaime Correa, indicó que el reconocimiento de Romney es obligado, y recalcó que el camino para solucionar los problemas es que ambas naciones acepten que es un tema de salud pública.

"Lo que se requiere es una política diferente para enfrentar el problema del trasiego de armas y en el marco de la cooperación internacional aplicar medidas similares. Ellos los asumen como un asunto de salud pública y para México recomiendan que se enfrente de manera judicial", precisó.

Deben homologarse ambas estrategias contra el crimen organizado para obtener mayores resultados y erradicar la ola de violencia del lado mexicano, aseguró Jaime Correa.

MIF