Con un Pleno notablemente vacío en las curules, la Cámara de Diputados discute este jueves la reforma por la que se crea la revocación del mandato y se norma la consulta popular.

La iniciativa impulsada por el partido oficialista Morena, sorteó hasta ahora un primer intento de no discutirse con una moción suspensiva presentada por la diputada del PRD, Frida Alejandra Esparza Márquez.

La legisladora arguyó que la iniciativa no contempla la opinión de la ciudadanía por lo que pidió que el dictamen se retirara hasta que se tuviera un sondeo de la opinión ciudadana sobre dicha reforma.

No obstante, por mayoría de la alianza Juntos Haremos Historia (Morena, Partido del Trabajo y Encuentro Social) la moción fue desechada.

Adriana Gabriela Medina Ortíz, legisladora de Movimiento Ciudadano, junto a legisladores de su bancada que portaban letreros con la leyenda: “revocación de mandato, prerrogativa ciudadana no de gobernantes”, indicó que la consulta popular debe ser una opción que sea legislada a detalle y no debe obedecer a fines electorales de personajes políticos.

“Aprobar una reforma como se plantea en el dictamen es defraudar a la nación, es construir un mecanismos que traerá esquemas de competencia electoral inequitativa, es engañar a la ciudadanía, ofreciendo mayor democracia en el discurso pero planteando los aparatos de manipulación más burdos que hemos visto en el presente siglo”, dijo.

La legisladora llamó a la bancada de Morena a mantener independencia como parte del Poder Legislativo con respecto del Ejecutivo federal, al tiempo que refirió que en caso de aprobarse la reforma tal y como está planteada nada garantice que no sea mal ocupada por los presidentes mexicanos por venir.

abr