Al señalar que aquellos menores de edad que por alguna razón llegan a quedar en orfandad, son víctimas directas de diversas vulnerabilidades y por lo tanto corren el riesgo de caer en las manos del crimen organizado, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó modificar los artículos 10 y 26 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Con 482 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones, los diputados aprobaron modificaciones para que las autoridades federales, y locales, en el ámbito de sus respectivas competencias y atribuciones adopten de manera inmediata las medidas de protección especial de derechos de niñas, niños y adolescentes que se encuentren en situación de vulnerabilidad.

Ya sea por circunstancias específicas de orfandad a consecuencia de la comisión de un delito grave, socioeconómico alimentario, psicológico, físico, discapacidad, identidad cultural, origen étnico o nacional, situación migratoria o apátrida o bien, relacionadas con aspectos de género, preferencia sexual, creencias religiosas o prácticas culturales, u otros que restrinjan o limiten el ejercicio de sus derechos.  

Entre los cambios a la norma, propuestos por la diputada del PRI, Laura Barrera Fortoul, también se encuentran que el Sistema Nacional DIF o los sistemas de las entidades, en coordinación con las procuradurías de Protección, deberán otorgar medidas especiales de protección de niñas, niños y adolescentes que se encuentren en desamparo familiar.

El caso de quedar en orfandad por un delito grave, y que se conste la muerte de sus padres y exista quien reclame la guardia y custodia, el Sistema Nacional DIF o los sistemas de las entidades, así como las autoridades involucradas, se asegurarán de que a las niñas, niños y adolescentes se les restituyan a la brevedad posible el derecho a vivir en familia.

La diputada Laura Barrera Fortoul señaló que, de acuerdo con un estudio en Suecia, cuando un menor de edad pierde a su madre a causa de una enfermedad, su riesgo de padecer depresión puede ser entre el 15 y 19%, pero cuando la muerte ocurre por homicidio, suicidio o accidente, esto se suma a casi 223% más.

Su iniciativa también señala que en nuestro país, se estima que  hay 1.6 millones de menores en situación de orfandad, las estadísticas hablan de por lo menos 400 mil casos de niñas y niños sin cuidados parentales, situación originada principalmente por la migración de sus progenitores, abandono o la muerte de sus padres a manos del crimen organizado.

Además de que existe un problema principal que no se ha podido atacar de manera directa por la falta de registros confiables que permitan conocer cuántos huérfanos son y cuáles son sus necesidades, así como tampoco existe una política pública que los atienda de manera integral y eficiente, ni existe un protocolo de atención inmediata para restituir y/o salvaguardar los derechos que les confiere a todos los menores que se encuentran en territorio nacional la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

kg