La Auditoría Superior de la Federación (ASF) aseguró que si bien el 1 de enero quedará acéfala la titularidad de ese órgano, no habrá una parálisis en los trabajos de fiscalización del gasto federal y confirmó que asumirá el cargo en calidad de interino el contador Juan Javier Pérez.

Luego de que la Cámara de Diputados no pudo lograr consensos para el nombramiento de un nuevo auditor, el contador Juan Manuel Portal Martínez dejará el cargo el 31 de diciembre, y la institución quedará acéfala, aunque Juan Javier Pérez Saavedra asumirá la responsabilidad hasta que los diputados federales realicen un nuevo procedimiento de nombramiento a partir de febrero del 2018.

“Ante la posposición en el nombramiento del titular de la ASF, la institución seguirá trabajando para cumplir con el mandato constitucional que le ha sido conferido, y que atribuye directamente al proceso de rendición de cuentas en el sector público mexicano y al fortalecimiento del Sistema Nacional Anticorrupción”, dijo la Auditoría en un comunicado.

Explicó que la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación así como el Reglamento Interno de la ASF, contemplan que, en caso de falta definitiva del auditor Superior de la Federación, asumirá el auditor Especial de Cumplimiento Financiero, que corresponde a Pérez Saavedra.

Expuso que quien ocupará la titularidad de la Auditoría a partir del 1 de enero ha colaborado por más de 10 años en la institución y cuenta con más de 30 años de experiencia en labores vinculadas a la fiscalización.

“La suplencia contemplada en el marco legal que rige la actuación de la ASF asegura que la institución continúe realizando todas sus funciones normales y extraordinarias, vinculadas con la revisión de la Cuenta de la Hacienda Pública Federal. De la misma forma, se garantiza la participación de la ASF en el Sistema Nacional Anticorrupción y en el Sistema Nacional de Fiscalización así como todas las actividades de representación internacional, preservando la posición de liderazgo que hasta ahora se ha alcanzado”, refirió.

Finalmente, la ASF expresó su disposición de continuar su labor de fiscalización del gasto federal con principios de independencia y autonomía, “al margen de intereses particulares o de grupo, privilegiando el carácter técnico de su actuación en beneficio púbico”.

En San Lázaro se ha descartado la posibilidad de un periodo extraordinario de sesiones para nombrar al auditor.