Los policías federales han sido víctimas también en el combate de la delincuencia organizada y la violencia.

Entre el año 2000, un año después de que se fundara la Policía Federal Preventiva por el entonces presidente Ernesto Zedillo, y hasta el pasado mes de marzo, la institución, que tiene contados ya los días, tiene registros de 1,270 muertes de uniformados.

La mayoría de los policías federales han fallecido durante su servicio en la corporación. Según los datos de la Policía Federal y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, 639 uniformados han muerto durante servicio, mientras que 631 murieron fuera de él.

No obstante, en el servicio o fuera de él, la violencia homicida ha tocado a los uniformados. En el año 2000, por ejemplo, se registraron muertes de policías fuera del servicio por proyectil de arma de fuego.

Uno de estos casos fue el de un uniformado que murió por “heridas producidas por proyectil de arma de fuego penetrante de tórax, abdomen y raquis”,  el 18 de junio del año 2000. Para dicho periodo, final del sexenio de Zedillo e inicio del de Vicente Fox, se registraron en total 32 muertes de uniformados de los cuales dos fueron durante su jornada laboral.

Conforme pasó el tiempo las muertes registradas de policías federales se incrementaron de manera importante.

Fue en el sexenio de Felipe Calderón, impulsor de la llamada guerra contra el narcotráfico, cuando el número de muertes policías federales comenzó a crecer hasta alcanzar niveles históricos.

Entre el 2007 y el 2012, murieron 640 policías, de los cuales 379 fallecieron durante su servicio en la corporación policial, es decir, seis de cada 10 uniformados muertos.

El aumento de las muertes de policías federales con Calderón comenzaron a crecer desde el principio de su sexenio. En el 2006 se registraron 39 muertes de uniformados; para el 2007, primer año del mandato del expanista, las muertes crecieron a 43.

En el 2008 fueron 99 muertes, equivalente a un aumento de un año a otro de alrededor de 130.2 por ciento.

Para el 2009 sumaron 116 muertes; en el 2010 ascendieron a 170, mientras que para el 2011 se registró el primer declive en el número de defunciones en el sexenio calderonista con 112.

Por su parte, en el inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto, en el año 2013, se registró el máximo número de muertes de policías federales de su mandato, con 84.

Posteriormente, entre el 2014 y el 2018, las muertes de policías mostraron un declive para nuevamente al final incrementarse y colocarse en los niveles de inicio de mandato.

En total, entre el 2013 y hasta el 2018 se registraron 434 muertes de policías federales; 208 se suscitaron mientras los elementos estaban en servicio, es decir, 47.9 por ciento.

Ya este año, entre enero y marzo, se han suscitado 20 muertes de policías federales de las cuales tres se presentaron mientras desempeñaban sus funciones.

En las alrededor de dos décadas de existencia de la Policía Federal, las armas de fuego se han convertido en una de las principales causa de muerte de los uniformados.

Entre el 2010 y hasta marzo pasado, 492 muertes de policías federales se debieron a armas de fuego, es decir, cuatro de cada 10 defunciones en total.

De las muertes por arma de fuego, 353 fueron de uniformados que se encontraban en servicio.

En los últimos días, los policías inconformes con la desaparición de la corporación por la entrada en funciones de la Guardia Nacional se han manifestado en lugares que van desde el Senado hasta el Palacio Nacional desde donde despacha el presidente Andrés Manuel López Obrador.