Los problemas de desabasto de medicamentos que hay en el sector salud, se deben a una mala planeación de compras que se hicieron en 2018 y a la resistencia del sector privado sobre la nueva estrategia de compras consolidadas, indicó Raquel Buenrostro, titular de la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En conferencia de prensa explicó que, la compra de medicamentos se planea un año antes, es decir, todos los medicamentos de 2019 fueron contratados en noviembre del 2018. 

Sin embargo, dijo, la posible escasez de medicamentos y materiales de curación que pudieran apreciarse se debería en todo caso, a una planeación deficiente.

“Esa mala planeación se puede subsanar siempre en cualquier momento, pero hay muchas maneras de hacerlo, pues las compras urgentes puede salir el doble o el triple de lo que cuestan en una compra consolidada”.

Buenrostro agregó que el desabasto también se se debe a cierta resistencia de algunos grupos del sector privado, en el sentido de que las farmacéuticas se niegan a vender algún producto.

“Tenemos un caso específico en el IMSS de Tabasco, donde hay escasez de medicamentos, si bien cuentan con los recursos y quieren comprar los medicamentos, las empresas farmacéuticas no les quisieron cotizar ni vender”.

Con lo anterior, remarcó: “el desabasto no es culpa del gobierno federal”. 

Detalló que, en aquellos lugares en los que hacen falta más medicamentos, ya se empezaron a comprar para el segundo semestre; además, se harán convenios con las entidades federativas para que se sumen a las compras consolidadas.

“A la fecha y para el siguiente proceso de licitación hay 22 entidades federativas que se quisieron adherir, de esa manera ya tenemos un volumen considerable para hacer una licitación durante el segundo semestre”.

Es la primera vez en muchos años y administraciones que se hace una compra consolidada a mitad del ejercicio, destacó la funcionaria. 

En 2019 se generarán ahorros del 20%

Buenrostro defendió que las compras consolidadas no es una ocurrencia del nuevo gobierno, pues son prácticas que se han implementado en diferentes países y que han permitido generar ahorros en el primer año de ejecución de entre 20% y 30 por ciento.

Abundó que en los países donde se han implementado las compras consolidadas se han tardado en aplicarlas al 100% en 10 años como es el caso de Inglaterra y 15 años en Chile.

La Oficialía prevé que en México se tarden máximo 5 años, pues se cuenta con el apoyo del presidente y del gobierno federal.

“En todos los países, una vez que entra la compra consolidada se tiene un ahorro por lo menos del 20%, ya sea por mejoras de precios o mejores controles. Nuestra meta también es el 20% que equivale a 200,000 millones de pesos en 2019”.

La Oficialía Mayor de la SHCP expuso 7 estrategias para mejorar la eficiencia de las compras consolidadas:

  1. Fortalecimiento de la planeación para evitar altos precios en casos de urgencias.
  2. Ayudar al desarrollo del país. No sólo se comprará a las grandes empresas, sino también a las mi pymes y cooperativas.
  3. Coordinación con todas las unidades contratistas. La Oficialía Mayor coordinará todas las áreas administrativas para facilitar el proceso de compras.
  4. Compras consolidadas que permitan establecer estrategias de contratación. Por volúmenes  para negociar el precio y contratos de responsabilidad social.
  5. La implementación de herramientas tecnológicas. Además de Compranet, se buscará otro sistema más transparente, donde se conozca desde el proceso de planeación hasta el pago.
  6. El cambio de cultura. “Cambiar el pensamiento del sector público es difícil porque llevamos años haciendo las mismas cosas”, expresó Buenrostro.
  7. La generación de un marco normativo.