Familias de jóvenes masacrados entre el 2010 y el 2011 en diversas colonias y centros de rehabilitación de Ciudad Juárez, Chihuahua, demandaron que José Acosta Hernández sea juzgado en México, luego de ser sentenciado en Estados Unidos a siete cadenas perpetuas simultáneas y tres consecutivas.

Las familias y sus abogados coincidieron en exigir que a Acosta se le aplique la fórmula de extradición temporal empleada en el caso de Benjamín Arellano Félix, quien, tras ser sentenciado en el país vecino, será enviado a México para cumplir su condena. En el caso de Acosta, se le atribuyen 1,500 asesinatos, lo cual, argumentan, es más grave.

Acosta ha sido identificado como responsable de los asesinatos de la agrupación criminal La Línea, acusada que defender los intereses del Cártel de Juárez, fundado por los Arellano Félix.

El mencionado jefe de gatilleros fue detenido en México y extraditado por la vía rápida a Estados Unidos, donde le fueron imputados 11 delitos, como asociación delictuosa y extorsión, además de responsabilizarlo del asesinato de Leslie Enríquez, su esposo Arthur H. Redelf y Jorge Salcido Ceniceros, empleados del Consulado de Estados Unidos en Chihuahua.

En la sentencia no se establece que Acosta vaya a ser trasladado a México, donde tiene cuentas pendientes por su participación o autoría intelectual en los asesinatos de por lo menos 50 jóvenes.

La Procuraduría General de la República expuso que se encuentra a la espera de un informe sobre la confesión de Acosta de haber participado en la masacre de Villas de Salvárcar, el 30 de enero del 2010, para proceder , lo que no agradó a quienes exigen que se haga justicia.

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