De los recursos extraordinarios entregados por el gobierno federal a nueve universidades que tenían un déficit financiero para concluir el 2018, cerca de 40% fue entregado a las universidades públicas de Michoacán y Morelos.

El pasado martes, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que a nueve universidades públicas se les otorgó un apoyo de 2,309 millones para cumplir con los compromiso del año pasado.

Entre las acciones que emprenderán algunas universidades que recibieron el apoyo económico se encuentran el desarrollo del programa de separación voluntaria de personal administrativo no reconocido para “evitar compromisos salariales”, la reducción o modificación de prestaciones establecidas en los contratos de trabajo y gestionar ante la instancia correspondiente la condonación de los adeudos generados por el impago de cuotas de seguridad social.

Del monto total entregado a las instituciones, la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos fueron las que recibieron mayores recursos.

En el caso de la universidad de Michoacán, recibió un apoyo de 500 millones pesos, principalmente para la contratación de personal académico-administrativo.

Entre otras medidas de austeridad planteadas por esta institución educativa, se encuentra la reducción  de 10% al salario de funcionarios universitarios y de 15% del gasto de operación de las áreas administrativas, así como la disminución del costo de la nómina de personal académico para el ciclo escolar 2018-2019.

Por su parte, la Universidad del Estado de Morelos recibió 408 millones de pesos y argumentó que desde el año pasado se han aplicado medidas de austeridad para el ejercicio financiero, ya que en el 2018 se reflejó una reducción de gastos erogados en comparación con el ejercicio 2017, representando un ahorro de 179 millones pesos.

La universidad planteó la reducción en 15% de la inversión generada por la contratación de personal administrativo y modificar hasta en 50% el gasto de prestaciones del personal sindicalizado de la institución.

Por el contrario, la Universidad Autónoma de Nayarit, que recibió 166 millones de pesos, y la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, 51 millones de pesos, fueron las que menos apoyo recibieron.

Las universidades tendrán un lapso de tres meses para fortalecer en su reglamentación las disposiciones en materia de disciplina financiera institucional para atención al déficit financiero, así como transparentar el uso de los recursos entregados.

También deberán reintegrar a la Tesorería de la Federación los recursos que no hayan sido ejercidos.