En plena fase 3 de la propagación del coronavirus y a 43 días de haberse aplicado las primeras medidas para mitigar su transmisión, nuestros país aún se enfrenta a diversos retos en el sector salud de cara a la etapa más crítica de la epidemia.

Entre ellos, un déficit de más de 167,200 médicos y enfermeras; la saturación de al menos 25 hospitales en la zona del valle de México y otros 16 nosocomios a punto de llegar a su capacidad máxima, denuncias de falta de insumos, falta de protocolos para los trabajadores de la salud, aunado a la instalación, todavía en marcha, de espacios extra para atender a los miles de casos de Covid-19 que podrían presentarse.

Hasta el 27 de abril, únicamente 32,793 médicos y enfermeras, de los más de 200,000 necesarios para enfrentar la pandemia de coronavirus, habían sido capacitados para incorporarse a unidades médicas, con un mayor déficit en los especialistas, quienes deberán atender a 25 pacientes cada uno.

Mientras que, para la misma fecha, aproximadamente 13.6 millones de los 58 millones de insumos médicos, que el gobierno federal tiene contemplado adquirir para atender la contingencia, habían sido distribuidos a los estados y sus respectivos hospitales.

En total, se habían adquirido 161,000 equipos de diagnóstico y laboratorio; 12 millones 121,753 materiales de protección personal, gran parte de ellos provenientes de China; 182,801 insumos para higiene de manos y desinfección, y 1 millón 161,068 medicamentos.

La gran mayoría de estos insumos se ha distribuido a hospitales de la Ciudad de México, hospitales del IMSS e ISSSTE, además de aquellos centros hospitalarios de alta especialidad.

En el caso de los ventiladores respiratorios, utilizados por los pacientes de coronavirus en estado crítico, al inicio de la epidemia nuestro país contaba con poco más de 2,050 en hospitales de la Secretaría de Salud de todo el país.

Para el 5 de abril, la cifra había aumentado a 6,425 aparatos; sin embargo, cálculos indican que más de 10,500 personas podrían requerir un respirador durante la pandemia.

Asimismo, el gobierno federal programó la compra de 2,711 respiradores entre abril y septiembre de este año.

En tanto, de los 4,658 hospitales que existen en nuestro país, pertenecientes a la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, Pemex, fuerzas armadas e instituciones privadas, 674 se habían reconvertido en Covid-19, es decir, únicamente atienden pacientes de coronavirus.

Por lo que a nivel nacional, entre más aumentan los casos de contagio, la capacidad hospitalaria comienza a saturarse, especialmente en las zonas de mayor evolución de la enfermedad como es el valle de México, en donde la disponibilidad de camas llega a menos de 30% con los hospitales de especialización completamente llenos.

Situación que ha provocado la reconversión de espacios extra, como el centro de convenciones Citibanamex y el Autódromo Hermanos Rodríguez con el fin de desahogar los centros hospitalarios ya rebasados.

maritza.perez@eleconomista.mx