Dos años y tres meses después, obligada por mandato judicial, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión inició de manera formal el procedimiento para ratificar o no los nombramientos de 18 magistrados especializados en materia anticorrupción, tres de la tercera sección de la Sala Superior del Tribunal de Justicia Administrativa (TJA) y 15, tres por cada una, de las cinco salas regionales.

Raúl Paz Alonzo, senador del PAN y presidente de la primera comisión, informó de la declinación de 12 de los 18 candidatos. Vía oficio, rechazaron participar.

Primero en el orden, Álvaro Castro Estrada, aspirante a magistrado de la tercera sección del TJA, quien fue propuesto a la Cámara de Senadores en el 2017, al igual que el resto, por el entonces presidente Enrique Peña, afirmó que no se nace corrupto, sino se elige serlo.

“En la raíz de la corrupción se encuentra la decisión individual que adopta una persona para realizar una conducta deshonesta con pleno conocimiento de sus consecuencias”, expresó el doctor en derecho por la UNAM, magistrado de la duodécima sala regional metropolitana del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

Magistrada en la sala regional de la tercera sala metropolitana de Ciudad de México desde el 2012, María Zaragoza Sigler, segunda en comparecer como aspirante también a la tercera sección del referido tribunal, respondió a la pregunta específica sobre qué opina de la iniciativa en ciernes, promovida por el senador Ricardo Monreal (Morena), para crear el Tribunal Federal Anticorrupción y tribunales judiciales especializados en materia anticorrupción en las entidades federativas. Dijo que, de concretarse, el proyecto significaría un retroceso.

Como legisladores federales, tendrán que sopesar qué clase de sistema anticorrupción quieren, si el acusatorio, que era el anterior, y al que se volvería con la creación del tribunal propuesto, donde la autoridad lleva todo el procedimiento, o el vigente, en que la facultad sancionadora se separa de la autoridad investigadora, dijo de frente a sus interlocutores.